Nuestra valoración: 3,5 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable(pasa de 3 a 3,5 cachirulos)

  • Fecha de la visita: abril 2010
  • Tipo de cocina: pescados frescos.
  • Precio de la carta: 60 euros persona.
  • Dirección: Paseo de la mina 3, Zaragoza.

En esta visita al restaurante Pantxica Orio de Zaragoza ya sabíamos perfectamente lo que nos íbamos a encontrar, por lo que no fue ninguna sorpresa, más bien una constatación de nuestras expectativas.

Encontramos un producto excelente, de los mejores pescados de Zaragoza, con un buen punto de cocina, sin muchas más parafernalias en el plato pero sin embargo con un toque indudablemente característico del restaurante Pantxica, que convierte a unos simples calamares en un plato con un sabor que todavía ahora recuerdo con agradables sensaciones, muy distantes de una típica ración de este molusco.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Por otro lado tenemos el precio, alto, o habrá quien opine muy alto, de cualquier forma no es para todos los bolsillos, seguramente tampoco lo pretenden sus propietarios. Podríamos decir que el restaurante Pantxica Orio está frecuentado por clientes, muchos habituales, de alto nivel adquisitivo.

Es indudable que la crisis no afecta a todos por igual, y digo esto porque era la cuarta vez que llamaba al restaurante Pantxica Orio para cenar, o comer, según día, y me encontraba un “lo siento está todo lleno“, eso sí, tengo que decir que llamaba el mismo día, no reservaba con tiempo, pero vamos que ya quisieran muchos otros restaurantes este éxito. Incluso durante nuestra cena vinieron varias parejas y se tuvieron que marchar porque estaba lleno, y aún es más, otra, la última, cuanto ya estábamos terminando prefirieron esperar a tener una mesa vacía a buscar otro restaurante, poco más hay que decir al respecto.

El comedor del restaurante Pantxica Orio.

Dispone de 2.1 espacios, un salón al fondo con bastantes mesas, no recuerdo cuantas, una sala intermedia con una 5 ó 6 y una individual (el 0.1) al lado de la puerta, en la entrada. Todo el restaurante Pantxica está decorado con motivos marineros, barcos en miniatura, fotos marinas, un ancla enorme en la entrada, cuadros, etc…, quizás algo cargado, pero esto va en gustos, eso sí, todo impecablemente limpio, y mira que tienen donde limpiar…

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Es un restaurante de fumadores, con las mesas, al menos las del fondo el día que lo vi, demasiado juntas, algo menos en la zona intermedia y totalmente aislada la mesa de junto a la puerta (esta fue mi preferida).

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Mesas y sillas muy cómodas, menaje en ideales condiciones, tengo que decir que estuvimos muy a gusto en nuestro apartado rincón, la vez anterior estuvimos en la zona intermedia y también estuvimos a gusto, pero no tanto, aunque francamente, soy un poco raro, así que lo normal será estar más a gusto en las otras dos salas, de hecho esta es la última mesa que asignan, y avisando de que están al lado de la puerta…, ¿que pensaría la camarera cuando le pedí expresamente si podíamos ponernos en esa mesa, en la que nadie quiere?. El único pero que podría tener esta mesa es que todo el que entra o sale pasa cerca de ella, y puesto que son todos muy educados hay que estar constantemente “buenas tardes“, “gracias igualmente“, etc… pero por contra también distrae a la par que no corres el riesgo de tener unos vecinos de mesa insoportables, que por desgracia revolotean por doquier cuales amargos insectos.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

El servicio.

Personal joven, muy educado y profesional en la ejecución, aunque se echa en falta un jefe de sala, que no se si hay, pero de haberlo no paso por nuestra mesa. Encontramos el servicio del Pantxica algo distante, pero nada que objetar a las camareras puesto que la labor de empatizar con el cliente corre a cargo del jefe de sala, cosa de que carece. Ni recepción en la puerta, ni interesarse por nuestro “bienestar“, ni despedirse a la salida, toma nota, sirve platos y trae cuenta final el servicio base de sala.

Aunque si bien los platos de la carta no son elaboraciones complejas en cocina con múltiples ingredientes, uno si que echa en falta que le presenten los platos. “Plato de calamares“, vale, me quedé con las ganas de saber el origen. “Besugo a la parrilla“, supongo que del Atlántico, pero también hubiera agradecido algo más de presentación, pero esto quizás pueda resultar empalagoso para otros clientes.

El vino, vale que no pedimos un vino de 60 euros, pero en un restaurante de cierto nivel uno espera que le den el vino a probar, cosa que no ocurrió, no pasa nada, estaba muy bueno el Protos Verdejo que tomamos, pero me quedé “algo fresco” cuando abrió la botella sirvió las dos copas dejó la botella sobre la mesa y adiós, luego vino con una cubitera que mantuvo perfectamente la temperatura durante toda nuestra cena. Durante la cena tampoco nos rellenaron las copas, pero esto es perfectamente comprensible puesto que expresamente habíamos elegido una mesa alejada, ni mucho menos pretendería que vinieran de propio a llenarme una copa que puedo llenar yo sin ningún esfuerzo, estaría fuera de lugar.

El producto.

Un pescado soberbio. Mi más sincera enhorabuena por la calidad del pescado, pero esto debe ser entendido no por el hecho de tener ese producto, que al fin de cuentas se trata de tener los contactos y el disponible necesario para comprarlo, podríamos simplificar diciendo que cualquiera puede tenerlo, por lo tanto mi enhorabuena va dirigida al hecho de tener tantos clientes dispuestos a pagarlo, que se personaliza en Javier Milán (jefe de cocina y encargado del restaurante), llenar mesas dispuestas a pagar, en muchos casos, 60 euros por una pieza de besugo (para dos) es un éxito sin paliativos. Son muchos los restaurantes que en un principio han apuntado alto en cuanto a producto, pero cuando este no se vende (por su elevado coste) termina desperdiciado y supone pérdidas al propietario, por lo cual terminan comprando producto más económico aunque no sea el mejor, cosa que los clientes habitualmente también agradecen.

La carta.

Una carta con protagonismo del producto, especialmente del mar. Mucho pescado fresco, entero, para compartir entre dos, como el rodaballo, el rape o el besugo, este último es quizás el plato más característico del restaurante Pantxica Orio, en total unos 18 platos de pescado como segundos. Entrantes como las anchoas de Santoña, pulpo a Feira, cogollos de tudela, tortilla de bacalao, …, también caldos como el de pescado o el de buey. Al final cierra la carta las carnes con platos como el chuletón o el solomillo, ambos de buey.

Se evidencia el producto en primer plano, nada que esconder, sin salsas que pretendan ocultar nada, el mejor producto en nuestro plato.

La carta de vinos.

El Pantxica Orio goza de una seleccionada carta de vinos, unas 50 ó 60 referencias, con precios que oscilan desde los 14 euros de un Ayles Crianza (tinto) hasta los 130 euros de un Don Perignon Gran cuvee (Champagne) o un Real de Asua por 75 euros (tinto), pasando por todo un abanico de precios intermedios donde fácilmente encontraremos algo acorde a lo que buscamos. En cuanto a orígenes de vinos hay un claro decantamiento, en cuanto a tintos se refiere, por los Rioja, aunque también hay presencia de las D.O. de Aragón. En cuanto a blancos y rosados se reparte mucho más entre todo el territorio Español, encontrando Riveras del Duero, Galicia, Andalucía, Penedes, etc….

Me llama especialmente la atención la gran cantidad de grandes vinos tintos, reservas, que dificilmente maridarán salvo con los tres platos de carne de la carta, puesto que esta es en un 80% pescado, por otro lado los crianzas nos maridarán con algunos pescados, entrantes y lógicamente con la carne.

Echo en falta en la carta también algún cava de Aragón, y añadida o solapadamente, algún cava más económico, recordemos que hay cavas muy buenos por precios inferiores a muchos vinos que maridarían espectacularmente con estos productos.

También mencionar, de forma anecdótica, que pedí tras la cena un Oporto y me indicaron que no tenían, tomé entonces un PX.

El precio del restaurante Pantxica Orio.

Cenamos dos personas por 118 euros, 59 euros por persona. Con dos entrantes, un besugo entero para los dos como segundo, un postre para compartir, una botella de vino, otra de agua y un PX como vino de postre.

Como ya he anunciado no es un restaurante para todos los bolsillos, el restaurante Pantxica Orio es para un nivel adquisitivo alto, o para una celebración especial, siempre y cuando tengamos claro que vamos a comer un producto excelente tratado con respeto.

Nuestro besugo, 60 euros, sería un besugo de 1,5 Kg, más o menos, que a nivel particular en pescadería nos podrá salir entre 25 y 30 euros el Kg, de este nivel de producto, demos por echo que al restaurante le sale algo más barato, pero no deja de ser un producto muy caro que hay que pagar.

Los precios de los vinos son quizás un “pelín” superiores a otros restaurantes, pero tenemos vinos muy dignos por 16 euros. En los precios de los platos si que encontramos algo más de diferencia que en otros restaurantes, pero el producto también es de superior calidad.

La relación calidad precio no es una ecuación lineal, conforme la calidad aumenta, la diferencia de precio se multiplica. Por esto de tener productos muy buenos, a tener los mejores productos, el precio puede duplicarse mientras que la diferencia de calidad ,aunque mejora ,no será perceptible por todos los paladares.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Comimos en el Restaurante Pantxica Orio.

Echamos en falta en nuestra comida algún detalle como un entrante invitación de la casa, o o unas galletitas tras los postres, un licorcito, o algo similar. Al restaurante le supone muy poco y los clientes lo agradecemos, al menos yo.

Calamares Romana. (12 euros) Sencillamente buenísimos, en nuestra primera visita los probamos y no hemos podido dejar de pedirlos esta vez, sí, hubiera estado mejor otra cosa para probar otros platos, pero nos pudo el deseo.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Croquetas de morcilla sobre crema de alubias de Tolosa. (10 euros) Otro éxito, muy buenas, un equilibrado conjunto de sabores en dos texturas, con aroma dulzón. Sobre una delicada crema de alubias.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Besugo, un besugo entero para compartir. (60 euros), 30 euros cada plato, una calidad de producto sensacional, para quitarse el sombrero. Ya a punto de terminar la temporada del Besugo, que va aproximadamente de diciembre a abril (o mayo) decidimos que era la mejor opción, evidentemente no porque sea barato, sino porque el restaurante Pantxica Orio tiene fama, desde hace años, de tener los mejores besugos de Zaragoza. Todo un acierto nuestra elección, además de la calidad de la materia prima, el plato fue tratado con mucho respeto, un punto perfecto de parrilla, con abundante ajo picado sobre el y bañado en aceite de cualidades acordes al protagonista. Quizás para mi demasiado aceite en el plato, pero esto es cuestión de gustos, pero este pequeño detalle no enturbió el disfrute de este lujoso plato.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Solamente con ver la carne del besugo, rosada junto al espinazo, y la composición de su cuerpo nos dan idea del correcto punto de parrilla, si se hace un poco más se queda seco y pierde su gracia, si se hace menos puede presentar un ligero amargor final.

El vino que tomamos.

Un Protos Verdejo. Buenísimo, botella bien fría y cubitera junto a la mesa para que nos sirviéramos, muy bueno. No me gustó que no nos dieran a probar el vino, pero esto es cuestión de servicio no del vino. Este Verdejo maridó de primera con nuestra cena sobre todo con los calamares y el besugo, no tanto con las albóndigas de morcilla, pero se comportó redondo con el plato estrella. Muy refrescante, flores blancas aromáticas, enlazando perfectamente con el besugo. Muy recomendable.

Restaurante Pantxica Orio, Zaragoza

Resumen.

El restaurante Pantxica Orio es un buen restaurante, sin duda, donde el protagonista es el mejor producto del mar, también buenas carnes pero menos en carta. Practica una cocina respetuosa con un perfecto punto para presentarnos la materia prima en primera persona. Muchos dicen que el Pantxica Orio tiene el mejor besugo de Zaragoza, para eso habría que probarlos todos, desde luego el que tienen es excelente, se podrá igualar, pero dificilmente superar. Pensaremos en gastarnos sobre 60 euros por persona. El Pantxica tiene una más que suficiente carta de vinos, con abundantes grandes vinos, tintos reserva, aunque podemos encontrar vinos serios desde 15 euro que harán un buen papel. No dispone, ni seguramente pretenda, de un servicio de primera, donde nos reciban en la puerta, nos despidan, nos rellenen las copas, y demás parafernalias que rodean el protocolo de estas maneras. Para mi el restaurante Pantxica es recomendable para comer un muy buen pescado en pareja o con amigos, disfrutar de una buena mesa, quizás no tanto para un encuentro romántico.

Ver la crítica anterior del restaurante Pantxica Orio de Zaragoza.