Nuestra valoración: 3,5 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable(3,5 cachirulos, restaurante recomendable)

  • Dirección restaurante: C/ Mariano Supervía 58, Zaragoza.
  • Tipo de cocina: Mercado.
  • Precio : carta a partir de 45 euros, menús cerrados a partir de 40 euros.
  • Fecha de la visita: abril 2011

Al restaurante la lobera de Martín todavía le perdura la fama de restaurante “devora visas“, ganado durante años día a día, plato a plato. Quizás una de las causas, o tal vez la principal, de esta más que dudosa condecoración, haya sido el motivo, ya extinto, de que no tenía carta, ni precios. Era aquello que ocurría antaño de que los pudientes y asimilados, o no pudientes pero en momento de exaltación personal, se sentaban en la mesa con esa soberbia de “aquí estoy yo, lo del precio es para los pobres, que me echen al plato“, algo que ya ha quedado trasnochado dejando paso al pragmatismo de “digame que tiene y cuanto cuesta, que yo decido“.

Aquella forma de actuar daba lugar a no saber lo que se estaba pidiendo, porque no es lo mismo un chuletón del Valle de Esla que de una granja de explotación industrial a base de pienso “enriquecido”, o unas almejas llenas de barro de cualquier rincón del mundo que unas almejas de Carril. Nada que ver, ni en el paladar ni en el precio, así pues posiblemente el precio fuera el que tuviera que ser, pero el inconsciente comensal se hacía el solito un roto en el bolsillo. En tales circunstancias algunos lo valorarían con sensatez y otros, meros obstentadores, lo contarían indicando el precio para “fantochear” de su capacidad pecuniaria más que exaltando el plato en sí mismo.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

Todo ello se transmite como la pólvora, atrae más obstentadores y hace huir a otros temerosos de sufrir un desajuste de fin de mes y ante la estúpida vergüenza de ir pero preguntar los precios.

¿Se imaginan hace unos pocos años al típico “nuevo rico“, constructor para más señas, cuando salía del despacho oportuno tras firmar el pelotazo de rigor?. Se sentaba en La Lobera de Martín y pedía, gritando claro está, porque las cosas no sólo es hacerlas sino que se note bien, “ponme un buen plato de caviar Iraní y el vino más caro que tengas“, sin carta, ni precios ni nada. El resultado es 260 euros por cada 100 gramos de caviar y un vino de 300 euros la botella (y este es barato que conozco historias de vinos de 3000 euros que hacen llorar), más el resto de despropósitos en la mesa, para varias personas, porque en ese momento es muy generoso, quizás no tanto luego para pagar las nóminas, que concluye con un saldo de una comida de cuatro mil euritos de nada… una tontería para los millones de euros que se acaba de enfundar pero que pone los “pelos como escarpias” al resto de los mortales, que lógicamente pasarán por la puerta del restaurante casi corriendo para no correr riesgos innecesarios.

Así, posiblemente, se forjen algunas leyendas, injustas a mi parecer, como la de La Lobera de Martín, que vista la carta y la calidad de sus productos hay que ser muy “cenutrio” para no preguntar los precios antes de pedir. Ahora esto ya no es necesario, seguramente por adaptación al momento en que vivimos, puesto que tienen una carta bien montada y con todos los precios muy claritos, así no hay duda ninguna, además incluso disponen de menús cerrados desde 30 euros.

A mi personalmente me agrada disponer en Zaragoza de un restaurante así, donde se puedan pedir algunos de los mejores productos, sabiendo lo que cuestan. Esperemos que puedan seguir ofreciéndolos durante mucho tiempo, porque aunque nos pese aquellos obstentadores les daban “vidilla“, cosa que ahora no harán.

El local del restaurante La Lobera de Martín.

Totalmente reformado, pero sencillo, sin demasiada parafernalia, más tirando hacia lo funcional que hacia el “postín“. Entramos directamente en la barra, donde sirven también tapas, vinos, cervezas, como un bar de tapas más. Conformando una ele se distribuye el salón inicial donde encontramos un magnífico mueble de vinos, que ya nos da una idea de por donde van los tiros. Al fondo a la derecha una puerta nos da paso al salón principal, con capacidad aproximada de unos 45 comensales, sólo una columna dificulta la visión de todo el salón. El día de nuestra visita había 4 mesas de grupos, celebraciones familiares, el resto mesas de 2 y 4 comensales, todas ellas bien vestidas y espaciadas adecuadamente. No me gustó en demasía la distribución del salón, sin ninguna separación.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

Quizás sea un poco raro pero no me gusta comer en un gran salón abierto, que me da la sensación de restaurante de carretera, considero necesarias separaciones cada “n” mesas. Está claro que esto puede implicar tener algunas mesas menos, pero no siempre es así.
Una cosa que considero que no procede en ningún restaurante es que pasen por las mesas a vendernos lotería, como nos ocurrió en La Lobera de Martín, seguramente el propietario da permiso para que entren determinadas personas como un favor personal, pero a mi como cliente no me gusta, si quiero lotería la compro en la calle, cada cosa en su sitio.

Los baños.

Muy limpios, espaciosos, perfumados, con todo lo necesario. También totalmente nuevos.

El servicio.

Suficientes camareros, organizados, siguiendo unos patrones de comportamiento donde en su definición han dejado a un lado todo tipo de detalles hacia el cliente. Se centran en la rapidez y la precisión, sin más miramientos. Por ejemplo no nos dieron a probar el vino, se limitaron a servir la primera copa. En responsable de sala nos tomó la comanda, nos  presentó la factura a pagar y durante la comida sirvió algún plato, pero en ningún momento se interesó por nuestras inquietudes. El detalle anecdótico ocurrió cuando a mitad de comida un camarero nos puso las cucharillas de postre… nos sorprendimos, ¿alguna salsa?, pero no, al momento el responsable de sala cuando nos sirvió el siguiente plato las quitó sin decir nada, pero inmediatamente el mismo camarero volvió a ponernos las cucharillas de postre… no podíamos tenernos de la risa y de nuevo el metre las quitó haciendo un chiste sobre el despiste del camarero en cuestión, no pasó de una mera anécdota. Desde luego si no nos gustan los camareros aduladores, este es nuestro restaurante.

El producto.

La Lobera de Martín es un restaurante de producto, de muy buen producto, con la cocina necesaria para ofrecerlo en las mejores condiciones. Por ejemplo al entrar al salón, a mano derecha, vemos a través de un pasaplatos una brasa de carbón para hacer las carnes y pescados a la brasa, que dará un toque fantástico al plato. En nuestro menú degustación probamos una gran variedad de productos, ventresca, pimientos asados, foie, chipirones de anzuelo, cocochas de merluza y costillas de lechal. Todo de excelente calidad.
Me sorprendió también que nada más entrar, encima de la barra, había un costillar entero de buey, con una pinta buenísima, de donde iban a salir los chuletones para los clientes, era una estampa muy representativa de lo que ofrece el restaurante, producto.
También justo al lado de la barra vi un vivero con algunas langostas y otros tantos bogavantes, de los de verdad.

La carta.

La Lobera de Martín como he comentado es un restaurante de producto, sin demasiada elaboración, brasa, horno, plancha, algún rebozado y algún guiso, pero sin complicaciones. Se basa en un producto de primera tratado de forma sencilla. Es lo tiene ofrecer el mejor producto, no requiere salsas especiales ni enmascaramientos “raros“. Bueno y fresco, elaboración en el punto y resultado sensacional. Esa es la clave de su carta. Otra característica diferenciadora es la gran variedad de producto, mariscos, pescados y carnes de diversos tipos. El chuletón es una de sus especialidades, también el marisco de más alta calidad como la gambas blancas de Huelva o las rojas de Palamos, almejas de Carril, caviar Iraní, … también otras carnes como el solomillo de buey, las costillas de lechal, y el “tremendo chuletón de buey“… también entre otros. También un buen abanico de pescados frescos, rodaballo, rapé, cabracho, San Pedro, lenguado, … Aparecen también algunos arroces, paellas de marisco.
Los postres son caseros, también zumos naturales y sorbetes. Además de la carta clásica encontramos varios menús degustación cerrados, creo recordar que había 4 tipos, a partir de 30 euros por persona, mínimo para dos personas. Que son una buena opción para probar varias cosas sin excedernos en cantidades ni en precio.

El precio.

Desmitificando la fama del restaurante La Lobera de Martín, tengo de decir que se puede comer o cenar muy bien por unos 40 euros por persona, para ello disponemos además de la carta de unos menús degustación cerrados, a partir de 30 euros por persona, en los cuales nos disponen de unos cuantos platos para compartir más postre, y que son bastante copiosos. Si nos vamos a la carta ya podemos adaptarnos un poco a nuestro bolsillo, por ejemplo el “Tremendo chuletón de buey” cuesta 55 euros, que será más que suficiente para 2 ó 3 personas añadiendo un pequeño entrante, y un vino, saliendo también por unos 4o euros por persona. Lógicamente si pedimos caviar Iraní la cuenta se desbarata, y también si pedimos almejas de carril, gambas, langosta, etc. nos podrá pasar lo mismo si pedimos algún plato fuera de carta, que a veces tienen también con producto fresco de mercado, especial. En nuestro caso tomamos el menú degustación número 1, que incluye 5 platos para compartir más postre y café, que sumando una botella de vino, una botella de agua y el via nos fuimos a 84 euros, 42 euros por personan y totalmente saciados. Un buen precio.

precio restaurante lobera martin

El vino que tomamos y la carta de vinos.

Ya sabemos lo que pasa con los menús degustación, no hay forma de maridarlos salvo con cava o champagne, no obstante en este caso no queríamos espumoso, así que se complica bastante el asunto con un menú que incluye carnes y pescado y algo de marisco, quizás un rosado hubiera sido la mejor elección, pero nos apetecía un Verdejo, y solamente había una referencia en la carta así que se acabaron los problemas, además nos “entró” de maravilla y tengo que reconocer, avergonzado, que para el lechal ya nos habíamos “trincado” la botella, el lechal con agua, que también le va bien.
La carta de vinos es extensa, calculo que unas 90 referencias, con precios que oscilan desde los 11 hasta los 240 euros. A pesar de ser tan extensa no me pareció demasiada la presencia de Aragón en la misma, no tienen cava de Aragón, mucho Champagne. Los precios más tirando a altos que a bajos. El vino que tomamos, Cantosán, es un varietal Verdejo de pura cepa final.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

Comimos en la Lobera de Martín.

El menú degustación número 1, 30 euros más iva, incluido con 5 platos para compartir más postre y café. Al que hay que añadir la bodega y el iva.

Bonito del norte con pimientos del piquillo: un plato frío, muy clásico pero excelente cuando las calidades de los productos acompañan, como ocurría en este caso, abundante.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

Patatas con foie: una base de patata asada sobre la que nos presentan un riquísimo foie fresco a la lancha con salpicaduras. Es sólo un pequeño trocito pero estaba buenísimo.

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Chipirones de anzuelo a la plancha con pimientos de padrón. Unos buenísimos chipirones, tiernos de un lúcido sabor, en su punto de plancha. Aparecen ya los pimientos de padrón que se repiten posteriormente, y ojo que pican.

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Cocochas de merluza al pil-pil o rebozadas, con pimientos del padrón y un trocito de limón.

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Costillas de lechal de Burgos, con patatas fritas. Unas tiernísimas costillas de lechal, a la brasa con acompañamiento de patatas fritas caseras. Muy buenas, pero como toda la carne lechal se queda algo corta de sabor. Por otro lado nos las sacarón templadas, cuando deberían de estar muy calientes para que aguanten más tiempo, sino las últimas te las comes casi frías.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

De postre: leche frita y natillas de leche condensada, con una teja, todo casero. Todo muy bueno.

Restaurante la lobera de martin, zaragoza

Tras es postre obsequian a todos los clientes a unos licores, sacando a la mesa dos botellitas para “autoservicio”. Muchas gracias.

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Opinión y resumen sobre el restaurante La Lobera de Martín.

La Lobera de Martín ha tenido, y tiene, una fama de restaurante carísimo, de productos muy buenos pero que se pagan. De un tiempo a esta parte ha sufrido una transformación, sobre todo en la presentación de su carta, que antes no disponía de precios y ahora sí, e incluso presenta menús degustación cerrados a partir de 30 euros, que es la opción que tomamos nosotros. El local del restaurante está totalmente reformado, pero sin pomposidades. Sobre el precio, a nosotros nos costó 84 euros para 2 personas, esto es 42 euros por persona, con un menú degustación de 5 platos más postre y café, añadiendo una botella de vino y otra de agua, buen precio. La carta de vinos es extensa, pero sin demasiada presentica de Aragón, buena gama de Champagnes y sin cava de Aragón. El servicio rápido y directo pero sin demasiadas atenciones hacia los clientes. Se trata de un restaurante de producto en esencia, no hay demasiada elaboración en cocina, más bien poca, puesto que ofrecen unos de los mejores productos de Zaragoza, además encontramos algunas extravagancias en carta difíciles de encontrar como el caviar Iraní, otros también de alto coste como las almejas de carril, vivero con langostas, etc… En definitiva es un restaurante recomendable para degustar
productos de calidad con un preciso toque de fogón.