Nuestra valoración: 5 cachirulos de 5 posibles, restaurante excepcional(Restaurante excepcional)

  • Dirección restaurante: C/ Juan II de Aragón 5, 50009 - Zaragoza
  • Tipo de cocina: Clásica y Vanguardia.
  • Precio: menús cerrados desde 35 euros, menú degustación 60 euros.
  • Fecha de la visita: abril 2013

Ver nuevo artículo del menú degustación del restaurante Novodabo. (abril 2013)
Como pasa el tiempo, ya hace más de dos años que pasé por primera vez por el restaurante novodabo, en aquellos entonces un nuevo restaurante de Zaragoza. Recuerdo perfectamente el aluvión de comentarios y opiniones indicándome que había sido excesivamente crítico en mi valoración. Algunos de estos comentarios los consideré especialmente debido a su procedencia, comentaristas habituales de esta web que aportan un criterio propio.

Restaurante Novodabo

Era justo volver, y ya lo he hecho, pretendo en las siguientes líneas transmitir mi nuevas impresiones sobre el restaurante Novodabo.

El restaurante Novodabo se ha consolidado como restaurante de nueva cocina en Zaragoza. En este sentido podemos considerarlo vanguardista, pero hay que tener claro que estoy aplicando este calificativo al espíritu del restaurante en cuando a dar de comer “lo de siempre“, más o menos, de forma distinta , no pensando en que vamos a comer “aire ionizado con ilusión de gamusino“, no van por ahí los tiros, sino platos muy preparados, con múltiples ingredientes, sofisticadas presentaciones y delicados puntos de cocina, creando ocurrencias ideadas para salirse de la rutina pero terminando el festín gastronómico como debe de ser, sin hambre.

El local del Novodabo.

Escrupulosamente cuidado cada detalle, el local es totalmente nuevo y decorado acorde a los gustos de su mentor David Boldova, orientado a maximizar el desencuentro con el, normalmente, hostil mundo real exterior a sus paredes. Minimalista, colores claros, pocos, impresionante luz exterior gracias a sus inmensos ventanales, que además asoman el verde de los vecinos pinos que lo preceden.

Restaurante Novodabo

Dispone de un salón principal y un pequeño reservado para grupos pequeños, ideal para cenas o comidas familiares o de negocios donde se busque intimidad. Me comentaron además que están proyectando una terraza, climatizada, para que los clientes tras cenar puedan relajarse tomando una copa cómodamente en otra estancia. A mi particularmente me parece muy buena idea, somos muchos a los que nos gusta tomar una copa, o similar, tras la cena, pero al mismo tiempo nos apetece cambiar de aires tras varias horas sentados en la mesa, de esta forma aunamos ambas demandas sin necesidad de desplazarnos.

Restaurante Novodabo

No es ni mucho menos desdeñable el hecho de que hayan tenido en cuenta a las personas con problemas de movilidad, o clientes con carros de niños, o ancianos, al incluir en el restaurante un ascensor, para sólo un piso. Recuerdo que no hace mucho llamé a uno de los más afamados restaurantes de Zaragoza, cuyo nombre omito, con objeto de ir a comer (a que sino), al haber un tramo de escaleras en su entrada pregunté si tenían ascensor (puesto que iba a ir con mis hijos, un carro gemelar) casi como pregunta retórica porque suponía que habría, y me quedé helado cuando me dijeron que no había, lógicamente cancelé la reserva.

Restaurante Novodabo

El baño.

Mención especial requiere la elegancia del baño, lógicamente no vamos a un restaurante por el baño, pero es, o debería ser, paso previo obligado para lavarnos las manos antes de comer, y uno recibe con agrado el gusto y comodidad de su diseño. Además de que cuenta con todo lo necesario, y lo no necesario, como pack de cepillos de dientes con su crema, todo gratis claro (en algún otro restaurante está esta posibilidad pero en una máquinita metiendo una moneda, que también se agradece).

El servicio.

Son pocos, muy pocos, los restaurantes en los que en la recepción nos esperan y reciben con elegante hospitalidad. Si bien es verdad que en todos nos dan los buenos días, si observamos con sentido crítico el saludo habitualmente nos encontramos con dos posibilidades, o bien el “buenos días, cara larga, y ni te miran“, o “buenos días, sonrisa de plástico de oreja a oreja que desaparece en milésimas de segundo en cuanto nos quita la mirada“. Encontramos en el Novodabo una sonrisa real, un acompañamiento hasta la mesa y un guardado de abrigos habitual, no postizo, y esto que parece una tontería no lo es, puesto que nos hace sumergirnos ya en el mundo maravilloso de los buenos modales y la educación, la buena mesa entendida como una filosofía de sensaciones plenas, antes, durante y después de la ingesta de alimentos.

¿Qué recordamos pasado el tiempo de una visita a un restaurante?. Lo bien que comimos, cómo nos trataron, el precio y lo cómodos que estuvimos. Y no necesariamente en este orden, puesto que ello depende de la idiosincrasia individual.

La carta.

De la tradición… a la vanguardia. Así es como se subdividen las diferentes partes, es una forma de poder seleccionar platos innovadores junto con platos más clásicos. Con ello el Novodabo declara la libertad del cliente de juguetear con las tendencias combinadas con los platos de siempre, pudiendo por ejemplo escoger un primero “arriesgado” y un segundo “seguro“, o al revés. También permiten las medias raciones, para de esta forma poder probar más cosas distintas sin necesidad de atiborrarnos ni de engordar la cuenta innecesariamente. Pero si no queremos privarnos de nada, y visitamos el Novodabo para disfrutar al máximo, ponen a nuestra disposición un menú degustación, de 7 platos, todo un encuentro con nosotros mismos, un gozo. A nosotros nos informaron del contenido del menú antes de comenzarlo, si esto no ocurriera, en este o cualquier otro restaurante, es muy importante solicitar que nos lo “canten“, para evitar que un plato no nos encaje por algún ingrediente que no nos gusta, seguro que no tendrán ningún inconveniente en cambiarlo por otro. En su web podemos ver su carta, aunque por desgracia no están los precios, pero los comento a continuación.

Novedad mayo 2011:

El restaurante Novodabo opta por la iniciativa de acercar el restaurante a las empresas y por ello hemos decidido crear el menú Expres: (TODOS LOS DIAS MAÑANA Y TARDE)

MENU EXPRES(incluye)

-2 aperitivos fríos. (Parfait de foie con piña colada, magdalena de tomate con aceite de oliva virgen).
-2 aperitivos calientes.(Croqueta de jamón ibérico, Pulpo, patata y aire de Eneldo)

-Entrantes a elegir.(Borrajas ecológicas con gambas en salsa verde ó Rissoto de vieras con helado de queso fresco ó Carpaccio de pulpo con patata y trufa)

-Segundos a elegir.(Merluza de pincho con azafrán, haba tonka y tagliatellis de espárragos ó Solomillo ibérico con juego de mostazas)

-Postres a elegir(Pastel de chocolate caliente con helado de leche merengada ó Bol sorpresa de arroz con leche ó Cuajada con fresas y helado de caramelo)

-Café pan y cubiertos y petit fours (aperitivo dulce)

29,90 Euros incluido IVA.

Los precios del restaurante Novodabo.

Nosotros tomamos un menú degustación, 7 platos , por 52 euros, más un cava Aragonés como maridaje horizontal, por 16 euros, en total con iva incluido 150 euros, que supone 75 euros por persona. Como se verá a continuación es un menú excelso, tanto en cantidad como en calidad, catalizado por un positivo entorno. Es un menú de festín, para el disfrute, ideal para los amantes de la gastronomía o para una celebración en la que no queremos arriesgar. Si no queremos gastarnos tanto, o bien no tenemos mucha hambre, o no tenemos demasiado tiempo (un menú degustación tomado como Dios manda, sin prisa pero sin pausa, nos llevará entre 2,5 y 3 horas), tenemos la opción de la carta, que suele ser lo habitual, donde encontramos estos precios, mínimos y máximos (precios de raciones completas, las medias raciones cuestan un poco más de la mitad):

  • Bodega: de 12 a 155 euros (Champagne)
  • Entrantes: de 10 a 29 euros.
  • Pescados: de 20 a 24 euros.
  • Carnes: de 16 a 25 euros.
  • Postres: 8 euros.

Con esto tenemos un abanico de precios (con primero, segundo y postre) de entre 34 y 62 euros más un vino medio de 16 euros, y más el iva, tenemos una horquilla de precios para la carta de entre 45 y 76 euros con primero, segundo, postre y vino, iva incluido. Como se puede ver es un rango muy amplio, recordar que existe también la posibilidad de medias raciones.

No es un restaurante para todos los días, tampoco lo pretenden, es un restaurante selecto, innovador y con tendencia. Hay que considerar la ingente elaboración de cada uno de los platos, el excelente servicio y el punto perfecto en que nos lo traen a mesa. En general si sabemos valorar todo el trabajo y dedicación que nos permite disfrutar de estos platos llegaremos a la conclusión de que los precios son muy adecuados.

La carta de vinos.

Este es otro apartado que ha ganado bastante, desde mi punto de vista, de mi anterior visita a esta parte. Ha crecido sensiblemente su carta de vinos, además he notado un incremento en la presencia de los caldos de Aragón, como por ejemplo el cava que seleccionamos para acompañar nuestros platos. El rango de precios va desde los 12 euros hasta los 155 de un Champagne. Una carta bien distribuida, para que los amantes de este elemento se encuentren ante serios problemas para seleccionar el vino, por exceso de candidatos, que no por defecto.

Podemos tomar un vino internacional, por ejemplo de África, Italia, Alemania, América, … o de multitud de D.O. de España, y de cualquier D.O. de Aragón.

El vino que tomamos.

Un cava Aragonés, un cava brut Nature Jordán de Asso, creado por Javier Guelbenzu en Cariñena, con la variedades de Macabeo y Chardonnay. Es un cava muy redondo, afrutado en boca y persistente, pero sin ahogar los bocados, un buen cava para maridar una comida variopinta como la nuestra. En vista paja fuerte, de espuma fina y constante.

Este es un buen ejemplo de que hoy por hoy se hace muy buenos cavas en Aragón, y por un muy buen precio, este está en la carta del Novodabo por 16 euros.

Restaurante Novodabo

El cava, por si alguien no lo sabe, es lo equivalente al Champagne pero en España, se elabora igual que este, con el llamado “método tradicional“. Hace unos años, ya bastantes, a este tipo de vino en España se le llamaba igualmente Champagne, hasta que los Franceses le vieron las “orejas al lobo” y prohibieron la comercialización de este vino bajo el nombre de Champagne, puesto que sólo los caldos provenientes de esta zona de Francia lo pueden hacer. Entonces nació el Consejo Regulador del Cava, que no es exáctamente una Denominación de Origen, puesto que además de en Cataluña hay algunos puntos muy concretos de España donde se puede elaborar cava, en Aragón tenemos: Ainzón, Calatayud y Cariñena, en el resto de España algún punto concreto de Valencia, Extremadura, Castilla León y Rioja.

De esta forma sólo en estos puntos de España (una zona de Cataluña, Ainzón, Cariñena, un lugar en Valencia y otro en Extremadura) se puede elaborar Cava, cualquier otra cosa no deja de ser un vino espumoso, pero no puede llamarse Cava.

Puede elaborarse en otro sitio vino espumoso con el mismo método tradicional, y podrá resultar igual de bueno, o no, pero no está sometido a los rigurosos controles de calidad y procedencia del vino base como ocurre con las botellas etiquetadas como cava. Para saber si un vino es cava o espumoso hay que fijarse en una etiqueta circular pegada en la parte superior, encima del corcho, con el símbolo C.R. (Consejo Regulador).

Comimos en el Novodabo.

-Aperitivo: Magdalena de tomate, crema de queso de cabra con tomate, albahaca, pipas y eneldo y croquetita de jamón ibérico. Evidentemente el aperitivo ya se sale de lo habitual, para empezar es triple, para cada uno un vasito, una croqueta y una magdalena, tres texturas, tres sabores, tres formas, que son tres claras apetencias que nos invitan a relajarnos y a comenzar distendidamente y con charla la comida. ¿por donde empezamos?.

Restaurante Novodabo

-Anchoas en salmuera con manzana verde, queso Radiquero y tomate seco de Caspe. Un intenso milhojas, con dualidad de texturas en su corte y una riquísima salmuera moderada en intensidad que no agobiaba el plato, es muy complicado este punto de sal. Lo más fácil en un plato con salmuera es que esta monopolice el paladar. Evolución de dulces y salados gracias la compota de manzana. Un plato excelente.

Restaurante Novodabo

-Vieras con tomate asado y mojo de albahaca. Los sabores en un plato a veces se combinan dando lugar a otros nuevos, otras veces se anulan unos a otros, y otras veces, como ocurría en este plato, se disocian, parece como que los sabores estén en frecuencias distintas, los notamos todos con claridad. Por un lado las perlas de tomate, por otro la albahaca y en otra frecuencia más suave una fantástica vieira. Buenísimo.

Restaurante Novodabo

-Ajoarriero de verduras, bacalao y huevo escalfado. El clásico ajoarriero con una nueva presentación, los mismos elementos de siempre y el mismo sabor inconfundible. El huevo envuelve al bacalao que al abrirlo y mezclarlo con las verduras reconstruimos el clásico. Por si fuera poco corolado por trufa natural. Muy bueno.

Restaurante Novodabo

-Rape con aceitunas “reconstruido”. Plato juguetón, para entrenar nuestro paladar a diferentes sabores, por un lado un poquito de aceituna arbequina y por otro de empeltre (una variedad típica en Aragón), para mezclarlos en el paladar con un sensacional rapé. Este plato, al igual que todos que nos sirvieron, estaban en un ideal punto térmico. Para que las glándulas pituitarias recojan todos los aromas y las papilas gustativas asimilen toda la información posible del sabor, un plato debe de estar lo más cercano a 37º y con una humedad relativa del 100%, que es el punto óptimo. Para ello debe de salir de cocina más caliente, puesto que se enfriará en el servicio, y este debe de ser rápido para lograr ese punto exacto. Esto no quita para que haya platos que por su propia naturaleza se sirvan más fríos, como el gazpacho, o más calientes, como un caldo.

Restaurante Novodabo

-Hamburguesa Royal. También un plato muy interesante. A la izquierda una hamburguesa de steak tartar, y a la derecha la misma hamburguesa pero cocinada, ¿que cambio verdad?, pues todavía es más cambio en el paladar. El brutal sabor del steak tartar se “livianiza” al pasar por cocina. Recordemos que el steak tartar es carne cruda con aditivos, que la doman parcialmente. Otro buen plato para engrosar nuestros registros organolépticos.

Restaurante Novodabo

-Mil hojas crujientes de frambuesas, toffe y cookies. El primer postre. En un aparente desorden casual, que no lo es, encontramos el mil hojas rodeado por trocitos de cookie y un helado de toffe, acompañado por unos pétalos de flor que enriquecen visualmente el plato. Un acertado postre, no demasiado copioso, teniendo en cuenta el postre al que precede que era mucho más pesado.

Restaurante Novodabo

-Tabla de quesos y sus múltiples combinaciones(Teja de Parmesano con torrefacto de aceituna negra y gorgonzola, Manzana caramelizada con queso Patamulo, Rio Vero con melocotón de Calanda, Moho verde con mermelada de borrajas, y Idiazabal ahumado con nueces. Los quesos han sido históricamente un alimento base, y esta es una muestra de su enorme diversidad y la cantidad de sabores distintos que proporcionan, un lácteo que según su producto elemental, la leche, su evolución y aditivos, genera un sinfín de ramificaciones, que además combinadas adecuadamente crean maestrales bocados. De nuevo un plato con cargado de información sensorial.

Restaurante Novodabo

Maceta comestible(sopa de chocolate, espuma de azahar y rosas y tierra de galleta de chocolate). Realmente parecía un maceta, un elemento decorativo. Perfectamente podría haber estado en la mesa durante toda la comida y no me habría dado cuenta de que era un postre. ¿Qué cara se me habría quedado si el camarero tras el primer postre simplemente me acercara la maceta, que era el postre, que había tenido delante de mis narices durante toda la comida?, hubiera sido una broma genial, todavía me estaría riendo. A por cierto, estaba riqúisima, un excelente colofón.

Restaurante Novodabo

Opinión y resumen del restaurante Novodabo.

El restaurante Novodabo se ha consolidado como restaurante de referencia en Zaragoza. Goza de todo lo necesario para nuestra comodidad, ascensor si fuera necesario, grandes ventanales hacia la calle que enriquecen de luz natural, cómodas mesas y sillas y un baño meticulosamente completo. El servicio cumple con las más extrictas reglas de las mesas de primer nivel, está presente y nos explican y comentan todo lo necesario, pero bajo petición, sin agobios. La carta de vinos es extensa muy cuidada, cuenta con vinos internacionales, de las más importantes D.O. de España y de todas las D.O. de Aragón. Incluye también un cava de Aragón, también Champagne. Precios del vino: desde 12 hasta 155 euros. La carta esta claramente separada en cocina tradicional y cocina de vanguardia, para tener claro lo que estamos pidiendo, también permiten medios platos para probar más cosas sin engordar la cuenta, nos ofrecen también un menú degustación. Los precios que he calculado, totales, con iva, serían estos: el menú degustación (7 platos), con un vino medio, nos saldrá por 75 euros por persona, a la carta (primero, segundo, postre y vino) podemos gastarnos desde 45 euros hasta 76 euros. Teniendo en cuenta el conjunto no son precios excesivos, aunque lógicamente no son para todos los días. Es un restaurante vanguardista en muchos aspectos, pero dando de comer lo que el cliente pide, es un restaurante para disfrutar comiendo, no es comida “etérea”. El Novodabo es un restaurante muy recomendable para cenas románticas, celebraciones y para los amantes de la gastronomía.

Ver crítica anterior del restaurante Novodabo.