Restaurante Italiano Expo Zaragoza 2008

El restaurante Italiano de la Expo Zaragoza está localizado justo al lado del pabellón de Italia, el día que estuvimos nosotros no había filas, y no me extraña, se come mejor en cualquier restaurante Italiano de cualquier ciudad Española que en este y por menos dinero.

La decoración del restaurante es elemental, vamos que no hay, solamente tiene unas pantallas de televisión donde muestran un vídeo o algo así de temas italianos, supongo. El mobiliario es incómodo, sillas de plástico simulando anea que serán cómodas para estar en una terraza pero muy incómodas para comer, la vajilla es también muy simple incluso con elementos de plástico como el plato inferior de color naranja.

Restaurante Italiano Expo Zaragoza 2008

El servicio de mesas es 100% Español, jóvenes muy simpáticos y atentos que hacen perfectamente su trabajo pero que son totalmente Españoles, en ningún momento nos sentimos como si estuviéramos en Italia ni cerca.

La comida, al son de todo lo anterior, raciones muy pequeñas de precios más elevados de lo normal para un restaurante Italiano y bastante sosos. Tomamos unos embutidos que si pueden ser algo diferente a lo que tomamos en España, la diferencia es mínima, de segundo tomamos una lasaña y pasta fresca que no nos dijo nada, hemos estado en bastantes restaurantes Italianos de Zaragoza y se come mucho mejor y por menos precio y con mejor ambiente.

Italiano Expo Zaragoza 2008

Italiano Expo Zaragoza 2008

Restaurante Italia Expo Zaragoza

De beber queríamos un lambrusco, pero el más barato costaba 18 euros y nos pareció abusivo, así que tomamos una cocacola (nos sacaron una mini cocacola de 200ml) y una cerveza “Gran Reserva” que supuestamente era muy buena y en realidad era más que mediocre, nada que ver son las cervezas Españolas y mucho menos con las Alemanas y Belgas.

Italiano Expo Zaragoza 2008

Como nos quedamos con hambre le solicitamos al camarero que nos sacara la carta de nuevo para pedir postres, y vimos que también se quieren pasar de listos con los postres: uno costaba 6 euros y todos los demás postres costaban 8 euros. Lógicamente no tomamos postre, por este precio y lo que habíamos visto hasta ahora no merece la pena ni de lejos.

El precio: 27 euros por persona para una cena en que nos quedamos con hambre y de una calidad más que media en todos sus aspectos y en la que salimos con la sensación de que estos señores más que ofrecer la cocina Italiana quieren hacer el agosto a costa de la Expo.

En resumen: este restaurante no merece la pena salvo que tengamos un interés muy especial en ir a un Italiano, cualquier restaurante Italiano de cualquier ciudad Española es mejor calidad precio, este cuesta prácticamente el doble que cualquier otro y la calidad no acompaña el precio.