La crítica gastronómica ha venido siendo algo bastante alejado del pragmatismo en los últimos años. Acostumbrados los propietarios de restaurantes, chefs y críticos gastronómicos a mirarse al ombligo y darse palmaditas en la espalda diciéndose “que bien lo hacemos” les cuesta mucho (y no me extraña) al hecho de que aparezca la nueva Crítica Gastronómica, que no pueden controlar, que no pueden pagar, que no es su amigo o el amigo de su amigo el que escribe y que cuenta las bondades de una comida preparada de propio para el momento, servida en exclusiva para el crítico y que sin duda será un éxito.

Ahora es el público general, desde sus casas, desde la oficina, desde donde sea, el que cuenta como le ha ido a él un día cualquiera en cualquier restaurante de cualquier lugar… amigo mío, ahora cambia el cuento.

Y es que no se dan cuenta de que esto no es Crítica Gastronómica sino que se trata de Opiniones de Restaurantes, que sí que son útiles para el público. ¿De qué me sirve a mi que un crítico diga que ha comido muy bien en un sitio cuando está todo preparado?, de nada.

Cualidades indispensables para los clientes de restaurantes, como la calidad del servicio, si los precios son correctos o no, la amabilidad en el trato, la calidad diaria de la cocina y del producto, etc… son datos que jamás la “crítica gastronómica” podría reflejar, porque no se lo enseñan,  sin embargo las “Opiniones de Restaurantes” darán buena y desinteresada cuenta de todos estos detalles.

No tengo ningún interés con mis “Opiniones de Restaurantes” de hacer mal a nadie, y no me cansaré de decir que sólo cuento como me va a mi, ni más ni menos.

Cuando voy a un restaurante voy como todo el mundo: reservo por teléfono, como, pago y me voy. No aviso al restaurante que voy a escribir en internet, no les pido nada, no digo nada, soy un cliente más.

¿Y a qué viene todo esto? simplemente intento contestar un poco de forma general a algunos comentarios y correos de personas del mundo de la gastronomía que no terminan de encajar esta web, la web de los restaurantes de Zaragoza.