Siempre que había visitado el restaurante Kiko había comido ternasco asado, me encanta. No obstante tenía la espinita de probar el cochinillo asado en horno de leña que tan buena fama tiene también en el restaurante Kiko.

Cochinillo Restaurante Kiko

Puesto que los asados los hacen por cuartos para dos personas e íbamos con unos amigos (4 personas en total), que mejor opción para probarlo pidiendo un cuarto de ternasco y un cuarto de cochinillo… como siempre una buena elección.

Asado Restaurante Kiko

De entrantes pedimos una ensalada con queso de cabra e hígado de pato con salsa de uvasexcelente, si les gusta el hígado de pato no se lo pueden perder, un producto de primera bañado en una suave salsa semidulce que le confería en el paladar una superposición de sabores sin renunciar a ninguno de ellos, equilibrado con amable textura, buenísimo.

Higado Restaurante Kiko

Sobre el cochinillo, excelente, al igual que me ocurrió en su día con el ternasco me ha ocurrido con el cochinillo, el mejor que he probado en Zaragoza. Sí, es verdad, el restaurante Kiko parte con la ventaja de que hay que ir por encargo, y preparan el cochinillo exclusivamente para la persona que ha hecho la reserva y para la hora que le han indicado. Pero hay que alabar que prefiere que vayan clientes sin encargo y se tengan que ir por donde han venido que tener asados hechos días atrás y perder calidad.

Restaurante Kiko, Zaragoza

El vino, un Beronia Crianza 2005 a 10 euros la botella (nos tomamos 2 botellas), muy bien relación calidad precio, por este vino en cualquier otro restaurante nos pedirían más de 15 euros por botella.

Vino Restaurante Kiko

El precio, el mejor relación calidad precio que he encontrado en Zaragoza para un asado, salimos a unos 30 euros por persona sin poder terminarnos ninguno de los dos asados y habiendo hecho buen aprecio al vino (2 botellas para 3 persona, una tomaba cervezas).

Precio Restaurante Kiko

No me alargaré más, el servicio, el trato, el producto, la cocina, el local, etc… muy bueno, como ya comenté en su día en mi crítica inicial sobre el restaurante Kiko.