Nuestra valoración: 3,5 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable

  • Localización: Plaza de España 15, 50720, Cartuja Baja, Zaragoza.
  • Teléfono de reservas: 976500500
  • Horario bodega: Comidas, de martes a domingo de 13:30 a15:45h, Cenas, viernes, sábados y vísperas de festivos de 21:00 a23:30h.
  • Tipo de cocina: artecocina, cocina de mercado con expresión artística.
  • Precio: menú degustación 35 euros.

Un salón sin parangón. Impresionante, el más espectacular de cuantos he visitado. Intento recordar algún salón que pueda estar a la altura y no lo encuentro, rememoro algunos, también sensacionales, pero por los paisajes de sus ventanas, acantilados, montañas, etc. Pero ninguno donde el propio salón pueda ser comparable.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

El restaurante El Cardenal, en la Cartuja Baja, a seis kilómetros de Zaragoza, está en lo que hace 350 años era la bodega de los monjes de la cartuja, bajo tierra, con unas bóbedas de unos 10 metros de altura sustentadas por pilares terminados en arcos, todo de época, restaurado, un monumento histórico artístico (catalogado como tal) del que podemos disponer para comer o cenar, toda una experiencia, nos sentimos pequeñitos allí dentro, imaginando como los monjes guardaban el vino y hacían sus conservas para pasar el invierno, recelosos de miradas externas, donde ahora nosotros, privilegiados que somos, estamos cómodamente sentados disfrutando de un rincón sin igual.

El salón de restaurante El Cardenal.

Sería digno de visita aún cuando no fuera un restaurante, solamente para ver el funcionamiento de la despensa de los monjes, sus prensas de rincón, sus toneles para el vino, los tragaluces, el hueco por donde echaban el grano, etc.
Accedemos al restaurante por una pequeña puerta lateral del edificio, la puerta de la bodega de los monjes, rebasado el portal nos topamos con unas profundas escaleras que descienden hacia la bodega, anchas y cómodas, pero largas. Llegados al final de estas nos quedamos perplejos, no esperábamos lo que encontramos. Un salón magnífico, antiguo, histórico, artístico, bien iluminado, elegante… y enorme.

Una vez sentados en nuestra mesa nos sentimos dichosos, ausentes de los problemas exteriores a nuestro refugio, como haciendo un cambio de contexto en nuestras vidas, acabamos de pulsar el botón “pause” de nuestra ajetreada existencia. Vamos a disfrutar.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Dispone de una capacidad de 160 personas con mesas redondas y unas 180 personas con mesas largas, para celebraciones. El suelo del restaurante el Cardenal, al ser el original, es desigual, tenerlo en cuenta. Las mesas y sillas son muy cómodas. La temperatura es más bien baja, no hace frío, pero hay que pensar que un lugar de techos tan altos, y bajo tierra, es muy difícil de calentar, es recomendable llevar una chaqueta o similar. El acceso al restaurante es por unas largas escaleras que pueden causar algún inconveniente para personas con problemas de movilidad, que por contra se convierte en un precedente ideal para el salón que les da fin.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

El restaurante el Cardenal dispone también de un salón en la planta superior, el granero, pero este está solo abierto de lunes a jueves para comidas de menú, mientras que el espectacular salón de la bodega está abierto viernes comida (menú) y sábados comida y cena (menú degustación).

Como ir a la Cartuja Baja.

Está sólo a 6 kilómetros de Zaragoza, en la carretera de Castellón, todo autovía, no obstante para los que nos gusta disfrutar la mesa con buen vino (y el restaurante invita a ello por sus buenos precios en caldos), tenemos también servicio de autobús (tuzsa línea 25), e incluso podemos volver a las dos de la mañana del sábado en el buho de forma muy cómoda. También podemos ir en autobús y volver en taxi, solamente hay que pedir al restaurante que nos llame a un taxi y asunto solucionado. Anecdóticamente nos dijo Javier Galiay, que un sábado que tuvieron una celebración necesitaron 47 taxis para volver a Zaragoza, a la vista de este dato la celebración tuvo que ser todo un éxito.

La carta del restaurante el Cardenal.

Dispone de un menú diario a 10 euros que sólo el viernes se sirve en el salón principal, la bodega. El sábado tenemos comida y cena en el salón principal (la bodega) con menú degustación, el precio del menú degustación con vino y café sale por unos 35 euros por persona, iva incluido.
El menú degustación se compone de tres entrantes para compartir, más un segundo por persona, postre, café, agua y bodega. Los entrantes son cerrados, los del momento, la cocina adapta estos platos a la temporada, al mercado, los cambian con mucha frecuencia, incluso semanal. Los segundos sin embargo se escogen de entre varios, el día que estuvimos nosotros había cuatro posibles, siempre un pescado y algo de carne a la brasa.

El tipo de cocina, de mercado artística, diría yo. Podríamos decir que es una traslación del mundo del arte a nuestros platos. Platos de diseño, pero con un fondo de mercado. Cocina clásica expresada. Si hablando de tapas nos referimos a micrococina, hablando de estos platos dispondríamos de artecocina.

El emplatado en el restaurante el Cardenal es uno de sus puntos fuertes, nos ofrece juegos de colores y líneas, volúmenes que parecen imposibles para un plato, panes tostados curvilíneos, pimientos fritos pendidos en palillos pinchados en patatas asadas enteras, medios ajos tiernos completos, etc. Hay que reconocer el excelente trabajo de presentación que seguro ocupa una gran parte del tiempo en cocina. Muchas gracias.

La carta de vinos del restaurante el Cardenal.

¿Los monjes tendrían carta de vinos? No. Pues el restaurante de los Monjes tampoco. El restaurante el Cardenal tampoco sabe de marcas típicas comerciales, sabe de buenos vinos y a buen precio. Tienen entre diez y doce referencias que nos “cantan” al tomar nota de nuestros platos, con un abanico de precios entre los 6 y los 18 euros.
Nos comenta el propietario del restaurante que ha optado por vinos alternativos, huye de las típicas marcas comerciales, ofrece vinos muy por encima en relación calidad precio a los clásicos que encontramos en el resto de restaurantes. Eso le permite además no verse obligado a hacer grandes pedidos de vino para todo el año, pudiéndolos así variar con mucha frecuencia. Entonces, pienso, realmente la carta de vinos es más extensa porque si bien en un momento puntual nos ofrece doce referencias, si volvemos dentro de dos meses seguramente haya cambiado alguna, o varias, no aburriendo a los amantes del vino además de tener siempre distintos vinos y en perfecto estado. Recordemos que el vino es una materia viva, y que cuando sale de la bodega está en el punto ideal para ser tomado, durante todo el tiempo que trascurra a continuación el vino está cambiando, y muy pocas veces a mejor.

El servicio del restaurante el Cardenal.

No es un servicio de etiqueta, ni estirado. En el restaurante el Cardenal el servicio lo dirige Javier Galiay, propietario del restaurante junto a su esposa Pilar, la cual gobierna la cocina. Es un servicio directo y cercano, rápido y profesional. Nos sentimos muy cómodos, se detecta gente trabajadora, emprendedora, que disfrutan viendo como sus clientes y amigos pasan buenos momentos junto a ellos.

Otro servicio interesante que ofrece el restaurante el Cardenal son las cenas para grupos con catas comentadas, es algo muy original, que consiste en, antes de cenar, realizar un picoteo probando vinos mientras que un experto por megafonía explica las propiedades de cada uno y descubre las características que han contribuido crearlas. Básicamente es un mini curso de catas de vinos embebido en una celebración, algo diferente a la vez que útil.

El precio del restaurante El Cardenal.

Entre semana tienen un menú del día por 10 euros que sólo se sirve en el salón principal el viernes. El sábado tanto para comer como para cenar tenemos un menú degustación por 35 euros con tres entrantes a compartir, un segundo por persona, postre, vino, agua y café, iva incluido. Nosotros tomamos el menú degustación. Salimos totalmente saciados y muy satisfechos en general. Para el exclusivo entorno, el excelente diseño de los platos y la calidad en general hay que decir que es un buen precio.

Hay que tener también muy en cuenta el precio de los vinos, sensiblemente por debajo de lo habitual para estas calidades. Un buen vino joven o un crianza por 6 euros la botella, y el más alto de gama, un muy buen vino de 18 euros botella.

Los vinos que tomamos en el restaurante el Cardenal.

Tomamos dos botellas de vino, entre cuatro personas, el primero un vino joven, aldahara, (6 euros botella) el segundo un vino con crianza, mipanas, (18 euros botella). Puesto que estaba compartiendo mesa con un amigo, enólogo, (que prefiere mantener el anonimato) delegué toda la responsabilidad en cuanto a la valoración de los vinos sobre este, que no dudó en calificarles una puntuación de 8 sobre 10 en relación calidad precio.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Comimos en el restaurante El Cardenal.

El menú degustación, cuatro personas. Cuatro entrantes cerrados, un segundo a elegir, postre y café.

Jamón con churritos rellenos de queso y aceite del bajo Aragón. Crujientes churros rellenos de queso sobre base de finos cortes de piña, junto a rollitos de jamón y piña, acompañado de una fuente de pan tostado y un vaso de tomate natural y aceite del bajo Aragón. Un entrante muy divertido, diferente, dulces y salados. Un plato rápido de servir, que nos crea un ambiente perfecto, entretenido que nos anima a charlar de picoteo mientras preparan los siguientes platos.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

 

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Carpaccio de solomillo de vacuno con salsa pomodoro y creps de queso crujiente. Incluso para los que no somos amantes de los carpaccios este es un éxito, una salsa muy acertada con un toque picante.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Ensalada con tomate, tejas de queso brie, panceta ibérica, y frutas deshidratadas. Espectacular presentación de una ensalada riquísima. Las tejas tostadas donde se posaba el queso brie haciendo lo que podría haber sido un árbol de Navidad, con unos cortes de excelente panceta a la brasa. En el fondo una base de ensalada con tomate al horno dulcificado.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Creps de verduritas, pilpil de bacalao y tejas de tinta de calamar. Un cruce de sabores, donde una pasta de verduras forma un crep envolviendo el pilpil de bacalao. Un plato llamativo por el intenso color verde, y muy saludable.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Los segundos platos:
Solomillo de cerdo con frutas deshidratadas, patatas chip y huerta fresca, con salsa de foie. Impresionante la presentación de los platos, debajo de la cual encontramos una cocina clásica, no son platos de ver mucho y comer poco, son de ver mucho y comer más.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Chuletas de cordero a la brasa. Cualquiera lo diría viendo la presentación del plato, toda una obra de arte, son de estos platos que da pena empezar, pero que una vez que empiezas descubres que además de bonitos son divinos, el toque de la carne asada con leña es insuperable, y si además la amenizamos con la propia huerta casera de los propietarios del restaurante, estamos ante un “completo”. Vista la calidad de la panceta a la brasa de la ensalada y la de esta carne, sin duda el restaurante el Cardenal es un muy buen candidato a las carnes asadas.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Bacalao con crujiente sobre ensalada. En todos los restaurantes siempre hay un plato de pescado, y en el restaurante el Cardenal es necesario para los que no deseen salir sobresaturados, los platos son abundantes, puede ser una buena opción para no “entriporrarnos”.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Ternaso Aragonés. Una muy generosa ración de ternasco, con verdura de la propia huerta, totalmente diferente al habitual ternasco, la patata asada entera, el pimiento, el tomate, el ajo tierno, todo… buenísimo. A modo de sombrero un corte de calabaza rebozada. Además de la sensacional presentación, que no es poco, es que el asado estaba que hablaba, en su punto perfecto, muy bien.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

 

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Los postres, todos buenísimos. Sopa de fresa, batería de sorbetes y shuffle de chocolate llorón (al horno, rellena de chocolate que sale cuando se abre, para los más golosos).

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.

Mi opinión sobre el retaurante El Cardenal.

Un restaurante con encanto, con un salón sin igual, magnífico. Enclavado en una bodega de más de 350 años donde los monjes cartujanos guardaban sus vinos y sus conservas, comer dentro de un monuménto histórico-artístico, bajo tierra, con cúpulas de 10 metros de altura. Nos contramos con un servicio personal, nada estirado, cercano. Una carta de vinos de 12 referencias a ideal relación calidad precio (entre 6 y 12 euros botella). Un menú degustación, con entrantes, segundo, postre, café, agua y bodega por 35 euros. Una cocina de mercado presentada en platos de arte, diseño en el plato. A tener en cuenta las profundas escaleras para personas con movilidad reducida, recordar también que es una bodega, no hace frío, pero es mejor prevenir y llevar ropa de abrigo. El restaurante el Cardenal es un restaurante recomendable para grupos, como cenas de empresa, presentación de eventos. Ideal también para una cena romántica, o cuando queramos sorprender a alguien. Posiblemente el restaurante con el salón más espectacular de Zaragoza.