Noviembre 15th, 2009 Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.
Nuestra valoración: 
- Localización: Plaza de España 15, 50720, Cartuja Baja, Zaragoza.
- Teléfono de reservas: 976500500
- Horario bodega: Comidas, de martes a domingo de 13:30 a15:45h, Cenas, viernes, sábados y vísperas de festivos de 21:00 a23:30h.
- Tipo de cocina: artecocina, cocina de mercado con expresión artística.
- Precio: menú degustación 35 euros.
Un salón sin parangón. Impresionante, el más espectacular de cuantos he visitado. Intento recordar algún salón que pueda estar a la altura y no lo encuentro, rememoro algunos, también sensacionales, pero por los paisajes de sus ventanas, acantilados, montañas, etc. Pero ninguno donde el propio salón pueda ser comparable.

El restaurante El Cardenal, en la Cartuja Baja, a seis kilómetros de Zaragoza, está en lo que hace 350 años era la bodega de los monjes de la cartuja, bajo tierra, con unas bóbedas de unos 10 metros de altura sustentadas por pilares terminados en arcos, todo de época, restaurado, un monumento histórico artístico (catalogado como tal) del que podemos disponer para comer o cenar, toda una experiencia, nos sentimos pequeñitos allí dentro, imaginando como los monjes guardaban el vino y hacían sus conservas para pasar el invierno, recelosos de miradas externas, donde ahora nosotros, privilegiados que somos, estamos cómodamente sentados disfrutando de un rincón sin igual.
El salón de restaurante El Cardenal.
Sería digno de visita aún cuando no fuera un restaurante, solamente para ver el funcionamiento de la despensa de los monjes, sus prensas de rincón, sus toneles para el vino, los tragaluces, el hueco por donde echaban el grano, etc.
Accedemos al restaurante por una pequeña puerta lateral del edificio, la puerta de la bodega de los monjes, rebasado el portal nos topamos con unas profundas escaleras que descienden hacia la bodega, anchas y cómodas, pero largas. Llegados al final de estas nos quedamos perplejos, no esperábamos lo que encontramos. Un salón magnífico, antiguo, histórico, artístico, bien iluminado, elegante… y enorme.
Una vez sentados en nuestra mesa nos sentimos dichosos, ausentes de los problemas exteriores a nuestro refugio, como haciendo un cambio de contexto en nuestras vidas, acabamos de pulsar el botón “pause” de nuestra ajetreada existencia. Vamos a disfrutar.

Dispone de una capacidad de 160 personas con mesas redondas y unas 180 personas con mesas largas, para celebraciones. El suelo del restaurante el Cardenal, al ser el original, es desigual, tenerlo en cuenta. Las mesas y sillas son muy cómodas. La temperatura es más bien baja, no hace frío, pero hay que pensar que un lugar de techos tan altos, y bajo tierra, es muy difícil de calentar, es recomendable llevar una chaqueta o similar. El acceso al restaurante es por unas largas escaleras que pueden causar algún inconveniente para personas con problemas de movilidad, que por contra se convierte en un precedente ideal para el salón que les da fin.

El restaurante el Cardenal dispone también de un salón en la planta superior, el granero, pero este está solo abierto de lunes a jueves para comidas de menú, mientras que el espectacular salón de la bodega está abierto viernes comida (menú) y sábados comida y cena (menú degustación).
Como ir a la Cartuja Baja.
Está sólo a 6 kilómetros de Zaragoza, en la carretera de Castellón, todo autovía, no obstante para los que nos gusta disfrutar la mesa con buen vino (y el restaurante invita a ello por sus buenos precios en caldos), tenemos también servicio de autobús (tuzsa línea 25), e incluso podemos volver a las dos de la mañana del sábado en el buho de forma muy cómoda. También podemos ir en autobús y volver en taxi, solamente hay que pedir al restaurante que nos llame a un taxi y asunto solucionado. Anecdóticamente nos dijo Javier Galiay, que un sábado que tuvieron una celebración necesitaron 47 taxis para volver a Zaragoza, a la vista de este dato la celebración tuvo que ser todo un éxito.
La carta del restaurante el Cardenal.
Dispone de un menú diario a 10 euros que sólo el viernes se sirve en el salón principal, la bodega. El sábado tenemos comida y cena en el salón principal (la bodega) con menú degustación, el precio del menú degustación con vino y café sale por unos 35 euros por persona, iva incluido.
El menú degustación se compone de tres entrantes para compartir, más un segundo por persona, postre, café, agua y bodega. Los entrantes son cerrados, los del momento, la cocina adapta estos platos a la temporada, al mercado, los cambian con mucha frecuencia, incluso semanal. Los segundos sin embargo se escogen de entre varios, el día que estuvimos nosotros había cuatro posibles, siempre un pescado y algo de carne a la brasa.
El tipo de cocina, de mercado artística, diría yo. Podríamos decir que es una traslación del mundo del arte a nuestros platos. Platos de diseño, pero con un fondo de mercado. Cocina clásica expresada. Si hablando de tapas nos referimos a micrococina, hablando de estos platos dispondríamos de artecocina.
El emplatado en el restaurante el Cardenal es uno de sus puntos fuertes, nos ofrece juegos de colores y líneas, volúmenes que parecen imposibles para un plato, panes tostados curvilíneos, pimientos fritos pendidos en palillos pinchados en patatas asadas enteras, medios ajos tiernos completos, etc. Hay que reconocer el excelente trabajo de presentación que seguro ocupa una gran parte del tiempo en cocina. Muchas gracias.
La carta de vinos del restaurante el Cardenal.
¿Los monjes tendrían carta de vinos? No. Pues el restaurante de los Monjes tampoco. El restaurante el Cardenal tampoco sabe de marcas típicas comerciales, sabe de buenos vinos y a buen precio. Tienen entre diez y doce referencias que nos “cantan” al tomar nota de nuestros platos, con un abanico de precios entre los 6 y los 18 euros.
Nos comenta el propietario del restaurante que ha optado por vinos alternativos, huye de las típicas marcas comerciales, ofrece vinos muy por encima en relación calidad precio a los clásicos que encontramos en el resto de restaurantes. Eso le permite además no verse obligado a hacer grandes pedidos de vino para todo el año, pudiéndolos así variar con mucha frecuencia. Entonces, pienso, realmente la carta de vinos es más extensa porque si bien en un momento puntual nos ofrece doce referencias, si volvemos dentro de dos meses seguramente haya cambiado alguna, o varias, no aburriendo a los amantes del vino además de tener siempre distintos vinos y en perfecto estado. Recordemos que el vino es una materia viva, y que cuando sale de la bodega está en el punto ideal para ser tomado, durante todo el tiempo que trascurra a continuación el vino está cambiando, y muy pocas veces a mejor.
El servicio del restaurante el Cardenal.
No es un servicio de etiqueta, ni estirado. En el restaurante el Cardenal el servicio lo dirige Javier Galiay, propietario del restaurante junto a su esposa Pilar, la cual gobierna la cocina. Es un servicio directo y cercano, rápido y profesional. Nos sentimos muy cómodos, se detecta gente trabajadora, emprendedora, que disfrutan viendo como sus clientes y amigos pasan buenos momentos junto a ellos.
Otro servicio interesante que ofrece el restaurante el Cardenal son las cenas para grupos con catas comentadas, es algo muy original, que consiste en, antes de cenar, realizar un picoteo probando vinos mientras que un experto por megafonía explica las propiedades de cada uno y descubre las características que han contribuido crearlas. Básicamente es un mini curso de catas de vinos embebido en una celebración, algo diferente a la vez que útil.
El precio del restaurante El Cardenal.
Entre semana tienen un menú del día por 10 euros que sólo se sirve en el salón principal el viernes. El sábado tanto para comer como para cenar tenemos un menú degustación por 35 euros con tres entrantes a compartir, un segundo por persona, postre, vino, agua y café, iva incluido. Nosotros tomamos el menú degustación. Salimos totalmente saciados y muy satisfechos en general. Para el exclusivo entorno, el excelente diseño de los platos y la calidad en general hay que decir que es un buen precio.
Hay que tener también muy en cuenta el precio de los vinos, sensiblemente por debajo de lo habitual para estas calidades. Un buen vino joven o un crianza por 6 euros la botella, y el más alto de gama, un muy buen vino de 18 euros botella.
Los vinos que tomamos en el restaurante el Cardenal.
Tomamos dos botellas de vino, entre cuatro personas, el primero un vino joven, aldahara, (6 euros botella) el segundo un vino con crianza, mipanas, (18 euros botella). Puesto que estaba compartiendo mesa con un amigo, enólogo, (que prefiere mantener el anonimato) delegué toda la responsabilidad en cuanto a la valoración de los vinos sobre este, que no dudó en calificarles una puntuación de 8 sobre 10 en relación calidad precio.


Comimos en el restaurante El Cardenal.
El menú degustación, cuatro personas. Cuatro entrantes cerrados, un segundo a elegir, postre y café.
Jamón con churritos rellenos de queso y aceite del bajo Aragón. Crujientes churros rellenos de queso sobre base de finos cortes de piña, junto a rollitos de jamón y piña, acompañado de una fuente de pan tostado y un vaso de tomate natural y aceite del bajo Aragón. Un entrante muy divertido, diferente, dulces y salados. Un plato rápido de servir, que nos crea un ambiente perfecto, entretenido que nos anima a charlar de picoteo mientras preparan los siguientes platos.


Carpaccio de solomillo de vacuno con salsa pomodoro y creps de queso crujiente. Incluso para los que no somos amantes de los carpaccios este es un éxito, una salsa muy acertada con un toque picante.

Ensalada con tomate, tejas de queso brie, panceta ibérica, y frutas deshidratadas. Espectacular presentación de una ensalada riquísima. Las tejas tostadas donde se posaba el queso brie haciendo lo que podría haber sido un árbol de Navidad, con unos cortes de excelente panceta a la brasa. En el fondo una base de ensalada con tomate al horno dulcificado.

Creps de verduritas, pilpil de bacalao y tejas de tinta de calamar. Un cruce de sabores, donde una pasta de verduras forma un crep envolviendo el pilpil de bacalao. Un plato llamativo por el intenso color verde, y muy saludable.

Los segundos platos:
Solomillo de cerdo con frutas deshidratadas, patatas chip y huerta fresca, con salsa de foie. Impresionante la presentación de los platos, debajo de la cual encontramos una cocina clásica, no son platos de ver mucho y comer poco, son de ver mucho y comer más.

Chuletas de cordero a la brasa. Cualquiera lo diría viendo la presentación del plato, toda una obra de arte, son de estos platos que da pena empezar, pero que una vez que empiezas descubres que además de bonitos son divinos, el toque de la carne asada con leña es insuperable, y si además la amenizamos con la propia huerta casera de los propietarios del restaurante, estamos ante un “completo”. Vista la calidad de la panceta a la brasa de la ensalada y la de esta carne, sin duda el restaurante el Cardenal es un muy buen candidato a las carnes asadas.

Bacalao con crujiente sobre ensalada. En todos los restaurantes siempre hay un plato de pescado, y en el restaurante el Cardenal es necesario para los que no deseen salir sobresaturados, los platos son abundantes, puede ser una buena opción para no “entriporrarnos”.

Ternaso Aragonés. Una muy generosa ración de ternasco, con verdura de la propia huerta, totalmente diferente al habitual ternasco, la patata asada entera, el pimiento, el tomate, el ajo tierno, todo… buenísimo. A modo de sombrero un corte de calabaza rebozada. Además de la sensacional presentación, que no es poco, es que el asado estaba que hablaba, en su punto perfecto, muy bien.


Los postres, todos buenísimos. Sopa de fresa, batería de sorbetes y shuffle de chocolate llorón (al horno, rellena de chocolate que sale cuando se abre, para los más golosos).



Mi opinión sobre el retaurante El Cardenal.
Un restaurante con encanto, con un salón sin igual, magnífico. Enclavado en una bodega de más de 350 años donde los monjes cartujanos guardaban sus vinos y sus conservas, comer dentro de un monuménto histórico-artístico, bajo tierra, con cúpulas de 10 metros de altura. Nos contramos con un servicio personal, nada estirado, cercano. Una carta de vinos de 12 referencias a ideal relación calidad precio (entre 6 y 12 euros botella). Un menú degustación, con entrantes, segundo, postre, café, agua y bodega por 35 euros. Una cocina de mercado presentada en platos de arte, diseño en el plato. A tener en cuenta las profundas escaleras para personas con movilidad reducida, recordar también que es una bodega, no hace frío, pero es mejor prevenir y llevar ropa de abrigo. El restaurante el Cardenal es un restaurante recomendable para grupos, como cenas de empresa, presentación de eventos. Ideal también para una cena romántica, o cuando queramos sorprender a alguien. Posiblemente el restaurante con el salón más espectacular de Zaragoza.

Comentarios, Críticas y Opiniones.
12 Respuestas en “Restaurante El Cardenal, Cartuja Baja.”
Deja un Comentario
Su comentario será leído por un administrador y luego publicado, ¡gracias!




Abril 21st, 2010 a las 9:15
El pasado sábado y por las recomendaciones de esta página, fuí a cenar a el Cardenal, el entorno está bastante bien, pero creo que necesita alguna reforma y lavado de cara, que no tiene que estar reñida con el encanto de la bodega, en especial con los olores de la cocina.
El menú de degustación estuvo bastante bien, pero se debería dar opción a la elección de un primer plato a la carta(me gusta elegir lo que me apetece comer, opinion muy personal).
Reservé mesa para las 21:30 horas y 5 minutos antes estabamos bajando las escaleras y admirando el lugar y su encanto, solo había una pareja en el salón a la que estaban tomado nota, mi impresón fue que la cosa iría rapidita al haber pocos comensales en el restaurante, al final pude contar unas 20 personas en total, ¡ SORPRESA ! a las 00:20 todavía no nos habían servido el postre, lo que empezo muy bien se nos hizo pesado, cansado, aburrido y con ganas de irnos cuanto antes, el tiempo de espera entre plato y plato se hacía eterno, al final optamos por no tomar ni café.
Creo que tuvimos mala suerte en ese aspecto,puede ser una casualidad y ese día el servicio fué lento y nos toco a nosotros. La verdad que el sitio, la calidad de la comida merecen la pena.
Espero que nadie se tome a mal mi comentario, me gustaría que se aceptara como una crítica constructiva y nunca con fin de hacer daño a nadie.
Saludos a todos
Marzo 31st, 2010 a las 11:29
Buenas,
El sitio es muy bonito, con un encanto especial y muy diferente a lo habitual, aunque quizás requiera una reforma mayor que creo que supondría una inversión muy grande, por ejemplo en el tema de la extracción de humos de la cocina.
El servicio bueno, sin ser extraordinario son mas las manera e intenciones que se ven que la realidad. El encargado tiene una educación y estilo extremo.
Los platos tienen una presentación única, muy delicada, casi hasta da pena comer de lo bien hecho que está el diseño. Combinan muy bien sabores y textura, destacando en la deshidratación. La comida acompaña mucho, es excelente, aunque quizás el único pero es que la carne estaba templada, es posible que se deba a la elaboración de los platos. Los postres a la altura.
Precio medio 30€.
Yo lo recomiendo para cualquier celebración, igual por su ambiente y tamaño no es para cenas románticas, pero aconsejo su visita ya que es un lugar diferente y con una buena cocina.
Marzo 29th, 2010 a las 14:44
Lamentablemente no puedo opinar sobre la calidad del restaurante, aunque sí sobre la atención al cliente. Después de dos llamadas infructuosas a lo largo de la semana, para obtener una reserva, por fin me cogieron el teléfono el jueves y pude reservar para el sábado por la noche a las 21:00. Pues bien, el mismo sábado a las 18:10 me llamó el dueño para decirme que tenía que cancelar mi reserva porque habían tenido muchos compromisos en los últimos días y no tenían tiempo de preparar el salón para la cena (supongo que TODAS las reservas se cancelaron, y no sólo las reservas de 2 personas… ¿o no?). Me dijo que no les había dado tiempo ni a limpiar la mantelería. No soy un profesional de la hostelería ni del márketing, pero se me ocurren 1000 maneras diferentes de dejar al cliente medianamente contento cuando surge un imprevisto, o incluso de que este imprevisto no llegue. Cualquier cosa, menos cancelarle la reserva tres horas antes. No me había pasado esto JAMÁS en ningún restaurante. Me quedé con el “lo sentimos mucho”, así que tuve que buscar corriendo otra alternativa para poder celebrar el aniversario con mi mujer. Lo siento mucho porque la verdad es que el restaurante tiene una pinta estupenda y me apetecía mucho hacer una primera visita, pero después de lo vivido el sábado pasado se me han ido las ganas de probarlo. Un saludo.
Marzo 16th, 2010 a las 13:20
Buenos dias José, buen descubrimiento, la verdad que dan ganas de visitarlo. Enhorabuena por el comentario.
Quiero pedirte, si es posible, si recuerdas algún otro vino de la “carta”, desde luego es una buena idea buscar ese tipo de vinos con poco nombre pero excelente RCP, aunque es un arma de doble filo ya que hay muchas personas que si les sacas de sota, caballo y rey… Espero que les funcione bien.
Marzo 8th, 2010 a las 19:45
Hola a todos, me gustaría decir que sigo mucho la pagina y he visitado ya 4 o 5 restaurantes guiándome un poco por las críticas realizadas por José Aranda. En primer lugar muchas gracias por tu trabajo porque por lo general la impresión que me causan los restaurantes que visito es muy ajustada a lo que me espero después de haber leido la crítica, y no son pocos: Kiko (extraordinario), El chalet (expectacular, lógicamente totalmente diferente al anterior), Irola (experiencia regular, la carne me la esperaba mejor), La Prima Nonna (no sé si el mejor italiano, pero uno de los mejores) y el Cardenal. Respecto a éste, y en general, me gustaría que los comentarios de la gente fueran un poco más descriptivos y no basados en una buena o mala experiencia personal, pues los arrebatos justicieros distorsionan mucho la realidad y además ofenden a gente desde el anonimato cobarde, y no aportan nada salvo crispación. Se puede decir lo que no te gusta de un sitio tranquilamente y con respeto.
Yo cené el sábado anterior en El Cardenal y lo primero que hay que decir es que el sitio merece una visita. La bodega es expectacular, pero además estaba iluninada con muchas velitas encendidas que daban un aire acogedor e íntimo. El trato de la persona que nos atendió (no sé su nombre pero me parece que era el dueño), amabilísimo y la comida no desmerece en absoluto el decorado (Por cierto, creo que el menú degustación lo han bajado de precio). Recomendable para llevar a alguien y quedar bien. La única pega es el frío, pero bueno, a cambio comes o cenas en un lugar especial. Un saludo a todos.
Marzo 4th, 2010 a las 19:12
Las palabras son gratis, pero el contenido de esas palabras llenas de rencor hacia unas personas que representan un negocio son destructivas y terribles (se nos ha llamado sinvergüenzas).
Sencillamente somos personas que se dejan la piel cada día por hacer las cosas bien, pelear en contra de todos los contratiempos, que hay muchos, disfrutar de lo que hacemos y seguir hacia adelante, igual que todos los que vivimos de este trabajo, de esta ilusión o de este negocio que nos proporciona vivir. Saben, sabemos todos los que estamos luchando, ilusionándonos y poniendo más que una dosis de cariño en este mundo de la hostelería que no es fácil, por lo que es injusto que todo este esfuerzo diario se eche por tierra por la aparición de una señora descalificando sin las pruebas necesarias y gratuitamente, haciendo daño.
Doña Raquel en primer lugar habla en primera persona cuando es hija de la señora supuestamente perjudicada, que pertenece a un grupo del Imserso al que ocasionalmente recibimos en la bodega en su viaje Madrid-Zaragoza.
Ese día, durante la comida se hicieron fotos para un reportaje y entre todas las fotos tenemos su FOTO con su chaqueta roja que no descansa en el respaldo,sino que la lleva puesta en todo momento y en el respaldo tiene otra oscura, por eso no hemos tomado una decisión al respecto.
Nosotros desde luego que no tenemos ningún inconveniente en compensar a cualquier cliente si cometemos un error, es más, es nuestra obligación y deseo que todos nuestros clientes estén satisfechos en todos los aspectos pero en este caso hay dudas sobre la responsabilidad de lo sucedido que queremos aclarar antes de que se cometa una injusticia.
No es cuestión de dinero sino de honradez.
Marzo 3rd, 2010 a las 16:34
Son unos sinverguenzas, manchan la chaqueta que estaba en el respaldo de la silla a un cliente con grasa y en un primer momento muy buenas palabaras, un “no se preocupe que si las manchas no se quitan nosotros le abonamos la chaqueta”, un “no se preocupe, que yo mismo me encargo de comprarla una igual”, un “le voy a mandar un giro para abonarle la chaqueta y que usted se compre una” y un millon de cosas más, pero después de más de un mes llamando continuamente, dejando mensajes en el contestador e intentado solucinar el tema de la chaqueta, sigo sin chaqueta y sin nada que se le parezca. Una verguenza para un restaurante con tanto nombre, y más, cuando es simple dejadez por parte del dueño, ya que de estos incidentes se hace cargo un seguro que supuestamente ellos tendrían que tener!!!!!
Marzo 2nd, 2010 a las 19:14
no me queda decir mas que …chapeau!
Enero 5th, 2010 a las 19:18
Hola amigos. Probablemente sea el restaurante que más me haya sorprendido los últimos años y no por algo en concreto, sino porque es dificilísimo encontrar un “pero” en el mismo. Soy de San Sebastián y conozco muchos restaurantes a nivel nacional: el trato por parte de Javier es excelente, os recomiendo que llevéis cámara, ya que la presentación de todos y cada uno de los platos es digna de foto, además de que su elaboración está al nivel de su imagen. La calidad/precio es inigualable, os aseguro que en muchos restaurantes, se pagaria por lo menos el doble.La sala es espectacular. En definitiva, os recomiendo que lo visitéis, estoy seguro de que saldréis encantados de repetir, como yo lo hago cada vez que paso por Zaragoza. Un saludo.
Diciembre 7th, 2009 a las 14:14
Excelente este lugar. Es de mi favorito. Yo voy muy a menudo. Lo tiene todo. El lugar es increíble, no suele haber mucha gente, (no entiendo por que), y la cena es romántica, sin jolgorios, ni ruidos. EL trato es EXCELENTE, los platos sorprendentes, con un esmero y una creatividad impresionante. CAda vez que pruebo un sitio nuevo, siempre termino acordandome de El cardenal, es que no hay quien lo supere. Tan solo tiene algo malo, y es que si vais 2 personas, os sacan los entrantes, que llegas al segundo plato practicamente empachado, pero una vez fuimos 5 personas, y la proporcion no es la misma…no te saca la misma proporcion por comensal. Casi nos quedamos con hambre. No se si es que fue un error de ese dia, o es que es una costumbre de la casa, porque el resto de los dias siempre he vuelto en pareja. Asi que yo lo recomiendo pero para parejas. Quedareis maravillados.
Noviembre 22nd, 2009 a las 22:17
¡Qué gozada!Sólo cuando bajas a la Bodega te quedas con la boca abierta…Asi que cuando empiezan a traer los platos, esa boca se hace más grande,casi da pena comenzar a comer lo que tienes delante,pero cuando empiezas…Sencillamente DELICIOSO, y cuantas veces vayas, tantas veces te sorprende. Para mi el mejor, os lo recomiendo en cualquier ocasión.
Noviembre 21st, 2009 a las 18:12
La historia y encanto en el ambiente junto al buen gusto en la presentación, se unen a la calidad de sus platos y caldos. No cabe duda de que el buen hacer de sus dueños , con ganas y cariño , hacen de este lugar un restaurante muy recomendable. La calidad supera al precio tan razonable que pagamos . Volveemos sin duda.