Nuestra valoración: 3,5 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable(3,5 cachirulos, restaurante recomendable)

El restaurante La Encantaría es el claro ejemplo de que para la buena cocina no son imprescindibles grandes tecnologías culinarias y sofisticados procesos de cocina, aunque sí lo son para determinadas prácticas y resultados novedosos.

Me motivó visitar el restaurante la cantidad de buenos comentarios vertidos en este foro, algunos de ellos por comentaristas habituales a los que siempre otorgo más valor por su, aunque desonocida para mi, identificación y aportación constante. Estuvimos comiendo un viernes cuatro compañeros de trabajo y salimos realmente encantados de lo que encontramos… todos los comentarios que había leído en este foro hacían una imagen muy real de lo que hallamos. Muchas gracias a todos ellos, su aportación es muy importante.

Seguro que, sin tardar mucho, el restaurante La Encataría tendrá lista de espera de varias semanas, al menos para los fines de semana, si no la tiene ya.

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El Salón.

Si vamos al restaurante La Encantaría  (Calle Sevilla 7, Zaragoza) encontraremos un bar, que es lo que era hasta hace no demasiado tiempo, y no lo han reformado, así que es lo que hay, pero ahora reconvertido a restaurante habiendo colocado unas mesas, pocas, donde han podido, y habiendo cerrado la cocina con una cristalera como obliga la legislación hostelera.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

La decoración un tanto especial, calaveras, brujas, escobas, velas, un tanto “rara” para un restaurante, no es especialmente de mi gusto, pero realmente una vez que empecé a comer me pasó completamente desapercibida por lo bueno que estaba todo.

Salvo el contenido del plato, todo lo demás, es funcional, las mesas, el menaje, etc, olvidémonos de otras grandezas, que tampoco nos cobran, y se agradece.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

El precio del restaurante La Encantaría.

Comenzaré por este apartado porque ahora mismo es muy importante y especialmente reseñable en el restaurante La Encataría porque tiene una relación calidad/precio sus platos difícil de equiparar.
Llamé por teléfono un par de días antes y por teléfono les indiqué que queríamos gastarnos sobre unos 25 euros por persona, y nos dijeron que ningún problema, que es lo que cuesta aproximadamente la carta. Y efectivamente salimos a 26 euros por persona pero más contentos que unas Pascuas. Y totalmente saciados, no podíamos más.

El servicio.

Es un negocio familiar, el cocinero y su señora en la sala nos trataron con cercanía y total y absoluta claridad y sencillez, nos contramos muy cómodos. Hay que esperar un servicio de sala sin complicaciones, con algunos detalles pero sin esperar más de lo que pagamos.

La carta de vinos.

Informal, muy interesante, con referencias no comunes y con muy buenos precios. Me indicaron que cambian con frecuencia los vinos, no es una carta estática, pero destacable también sus precios por debajo de lo habitual.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

La carta.

Platos muy fundamentados en el producto y en una adecuada mezcla de elementos y cuidadas presentaciones donde no se oculta absolutamente nada, vemos claramente lo que comemos.
Una cocina clásica actualizada y con un gran respeto al terruño. Muy recomendables, y habituales, las “perolas”  de barro para darle a la cuchara, como el arroz que nos comimos que estaba buenísimo. En todos los platos que tomamos encontramos un “matiz” especial que caracterizará sin lugar a dudas la cocina de este restaurante durante mucho tiempo.
Platos tratados con mucho cariño en cocina, donde nos transmiten sus amor por la buena cocina y el respeto evidente hacia el cliente. La carta es diversa, para todos los gustos sin duda. Además también disponen de platos “fuera de carta”. Estos platos se llaman así en los restaurantes porque no están “escritos” en la carta porque no están siempre, sino que suelen ser “caprichos” del cocinero por productos o elaboraciones que ha encontrado en el día actual. Suelen ser una buena opción, lo malo de estos platos es que en muchos restaurantes aunque te los “canten”, no te dicen el nombre y a veces puede dar “corte” pregutarlo”, mientras que en los platos de la carta  ya vemos el precio inmediatamente. Mi consejo: no cortarse, hay que preguntar por todo.

Lo que comimos.

Por desgracia ya hace unos cuantos días que estuve y con las vacaciones por “el medio”, no recuerdo exáctamente el nombre de todos los platos, además estábamos en una comida entre compañeros de trabajo donde lo pasamos genial y comimos de maravilla, … y sinceramente no tuve demasiado tiempo de apuntar detalles.
Lo que puedo garantizar es que todos los platos estaban buenísimos y que los cuatro comensales salimos encantados, sin ninguna duda para repetir.
Pero como una imagen vale más que mil palabras…. ahora después de un mes, viendo de nuevo las fotos me dan ganas de ir ahora mismo.

Aperirivo, inviatación de la casa:

Restaurante Encantaria, Zaragoza

 

Riquísima ensalada de mejillones, y perfecta presentación:

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Croquetas de tres sabores distintos, unas de ellas de arenque.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Arroz caldoso con chipirones, en “caldero” sobre la mesa, pudimos repetir, muy bueno:

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Restaurante Encantaria, Zaragoza

 

Sorprendente cordero:

 Restaurante Encantaria, Zaragoza

Nada mejor que un moscatel de Ainzón para maridar los postres.

 Restaurante Encantaria, Zaragoza

 

Postres:

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Crema catalana hecha por un Catalán.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Sputnik: cuando terminamos esta pantagruélica comida, nos sorprendió el cocinero que nos vino con este depósito de orujo de hierbas que guarda en el congelador… completamente helado claro, para que nos pongamos “buenos” de orujo, muchas gracias, hicimos aprecio.

Restaurante Encantaria, Zaragoza

Resumen y opinión sobre el restaurante La Encantaría.

Fantástica relación calidad precio en sus platos y en sus vinos. En un local “distinto” a lo habitual por su decoración, con una distribución clásica de bar, con barra, con mesas y menaje y servicio funcional, pero correcto y muy límpio. Por 25 euros (26 en nuestro caso), podemos comer muy bien y en un ambiente muy familiar, unos platos tratados en cocina con mucho cariño, de un acabado en presentación y paladar fenomenal y sin que nos duela el bolsillo.
Desde mi apreciación esta cocina requeriría de un entorno mejor puesto que se lo merece con creces, pero claro, … eso también subiría el precio, y hoy por hoy no está el horno para bollos…. mejor seguir disfrutando de estos platos por este precio. Un restaurante recomendable al que seguro volveré.