Los caprichos del Bufón, Zaragoza.

Nuestra valoración: 4 cachirulos de 5 posibles, restaurante muy recomendable

  • Localización: Calle San Miguel, 43, Zaragoza. (cerrado domingo noche y lunes todo el día)
  • Teléfono de reservas: 976 219 643
  • Tipo de cocina: clásica y mercado con toques personales
  • Precio: entre semana 18 euros, findes de semana 25, menú degustación 30.

RESTAURANTE CERRADO.

Los caprichos del bufón es el nombre que José Angel Soto, cocinero, junto a su mujer Marian, jefa de sala, han dado a su nuevo restaurante en Zaragoza. Anteriormente durante algunos años han dirigido y cocinado  la Hospedería de Sádaba, que dejaron ya hace unos meses para venir a la capital Aragonesa a abrir este nuevo restaurante.

Es de todos sabido la importancia del turismo en las economías locales, y que este se fija cada vez más en la gastronomía; que ello deriba en que una zona geográfica sea más o menos intereante para el turismo “rentable” , además de otros factores, según la oferta gastronómica del lugar. O dicho de otro modo, que cuantos mejores, o más populares, restaurantes haya más turismo de calidad lograremos.

Restaurante Los Caprichos del Bufón, Zaragoza

Y digo todo esto porque el recuerdo de mi visita al restaurante de la hospedería de Sádaba, cuando el cocinero era José Angel Soto, es excelente, salímos encantados, y me consta que era un referente en restauración en la zona, y todo aquel que fuera por aquellos lares y desease una buena mesa sabía donde tenía que ir. Desconozco cuanto intentaron convencerles para que no dejaran el restaurante, ni siquiera si lo intentaron, pero el hecho es que lo hicieron, y me surje la duda de si son conscientes los dirigentes políticos, en general, de este o cualquier sitio, de la importancia de la gastronomía en el turismo. Palabras banas y palos de ciego abundan en el discurso político en nuestra región en cuanto a restauración se refiere. Pero como no hay mal que por bien no venga… pues ahora tenemos otro buen restaurante en Zaragoza, o gastrobar como ellos mismos lo han apodado.

Los caprichos del bufón, no es un restaurante, es un gastrobar, según sus mentores. ¿Y qué es eso?. Pues básicamente es muy buena cocina tanto de tapas, como miniplatos y raciones, llegando hasta los platos y menús típicos de restaurante. A continuación intentaré explicarlo.

El local del restaurante Los Caprichos del bufón.

En el centro de Zaragoza, en la calle San Miguél, donde antes se ubicaba el restaurante “Casettone“, un bonito edificio de piedra, con una puerta de arco de medio punto. Han realizado una reforma íntegra del local, total, cambiando incluso la ubicación de la cocina. Y tengo que darles mi enchorabuena por el trabajo conseguido, dos espacios diferenciados, cómodos, elegantes y funcionalmente distintos, he visitado ambos en distintas ocasiones encontrándome en todo momento relajado y “en mi salsa“.

Los caprichos del Bufón, Zaragoza.

Al entrar nos recibe la barra, llena de tapas recién elaboradas, botellas de vino y cava en cubiteras. Además varias mesas altas dispuestas para los bocados en miniatura, o símplemente tomar unos vinos o cervezas. Si deseamos comer informalmente podemos hacerlo aquí, donde nos vestirán estas mesas altas con manteles de hilo para dar mayor calidez a nuestra estancia si indicamos que queremos comer. Se trata de comidas o cenas más dinámicas, que en ocasiones nos pueden venir muy bien. ¿Cuantas veces nos a ocurrido que queremos comer o cenar de “picoteo” charrando en grupo sin pretender un gran gasto?, muchas, ¿y por eso tenemos que renunciar a la calidad del plato?, no. Todos los platos, raciones y tapas son servidos tanto en la plata calle (barra y mesas altas), como en la planta superior, mesas clásicas.

Restaurante Los caprichos del bufon, Zaragoza

La planta superior accedemos por unas escaleras, no hay ascensor. En esta se disponen mesas para unos 30-35 comensales, tanto mesas para dos, como para cuatro y otra grande redonda para 10 personas. Destaca su sóbria y elegante decoración, muy bien iluminada de día por las ventanas que dan a la calle San Miguel. Pinturas, carillones y muebles antiguos se mezclan sin romper la estética con los armarios metálicos del vino, que mantendrán este delicado tesoro en perfecto estado. Un ambiente sosegado, placentero, tranquilo en contraposición con la planta inferior. Han logrado con esta separación que el cliente pueda escoger lo que más le plazca en cada momento. Una mesa tranquila o un ambiente resuelto de tapeo.

Ambas zonas son de fumadores, pero bien ventilados, a mi no me molestó el humo, que ya es decir.

El servicio.

En los caprichos del bufón el servicio lo dirije Marian, propietaria del restaurante junto a su marido José Angel, chef. Ayudada por un ejército de camareras, me quedé sorprendido del personal de servicio, conté al menos cinco camareras el día de nuestra visita, una apuesta evidente por el respeto hacia el tiempo del cliente, nada de tener que perseguir a nadie para lograr una ansiada ración.

Un día, en una de esas divertidas tardes de compras que tanto nos gustan a los hombres, logré escaparme de tal lenta tortura, y me refugié en los caprichos del bufón, haciendo un marro y saliéndome por la tangente. Una vez allí, el restaurante recién abierto, agosto, yo sólo en la barra y una atenta camarera al otro lado. Hacía calor, una cerveza lo ideal, pienso. Le pregunté si tienen alguna cerveza de Babiera, o directamente de Münich, ya no lo recuerdo, el caso es que me sorprendió ofreciéndome una de trigo, túrbia y muy fría, como a mi me gusta, y además con una tapa invitación de la casa. Y claro, preguntón que es uno, ¿siempre invitan a tapa?, sí siempre, todas las consumiciones tienen su tapa. Y por lo visto tapas de verdad, porque esta era una banderilla con boquerón incluído. Menuda alegría, tapas dignas con las consumiciones. Cuanto hecho en falta esas tapas con los vinos , que aunque en contadas ocasiones, nos ponían en la zona de “portu” en Valladolid, en mis tiempos universitarios. ¿Cuándo en Zaragoza?, de momento ya tenemos uno, que cunda el ejemplo.

La carta de vinos.

Enorme, unas 350 referencias. Esto viene dado, además de para dar servicio al cliente, del hecho de que José Angel, el Chef, es un apasionado de los vinos y experto conocedor del mercado. También de los cavas, aunque para mi desdicha tengo que indicar que no hay ningún cava Aragonés en la carta.

Un aspecto interesante es el “vino de la semanaa 12 euros, y el “cava de la semanaa 14 euros. Pueden pedirse tanto en mesa como en barra por el mismo precio, una buena opción en barra si vamos en grupo.

Otro aspecto reseñable, y que se agradece, es la posibiliad de tomar vino y cava por copas, tanto en la barra como en las mesas, de esta forma podemos más fácilmente jugar con las sensaciones organolépticas de los distintos maridajes, o símplemente que cada comensal pueda comer con el tipo de vino que quiera.

La carta de platos.

Para comer entre semana disponen de lo que denominan “sugerencias del día“, un primero a elegir entre cinco, y un segundo a elegir también entre cinco, más postre agua y vino, por 18 euros. Evidentemente no se trata del típico menú del día de 10 euros, sino de platos más elaborados, de mayor calidad.

El fin de semana tienen las “sugerencias de fin de semana“, un primero, un segundo y postre, a elegir entre las cinco sugerencias de fin de semana, (5 primeros y 5 segundos). Por 25 euros sin maridaje.

También ofrecen un menú degustación, que es la opción que tomamos nosotros, que consta de 5 platos, determinados por el cocinero el mismo día, un entrante, 3 platos principales y un postre, por 30 euros, maridaje a parte (vino a parte).

Además también existe carta para seleccionar los platos que más nos gusten, entre los que se encuentran también clásicos como el chuletón (que vimos servir en una mesa de al lado, junto a una fuente caliente para terminar de hacerlo) o el asado estilo castellano.  Nos indicaron que también disponen siempre de algún pescado, con el rodaballo.

El precio del restaurante Los Caprichos del Bufón.

Con precio cerrado: entre semana 18 euros las sugerencias del día, primero segundo, postre, agua y vino. En fin de semana podemos pedir las sugerencias fin de semana, primero, segundo y postre (sin maridaje), por 25 euros. Y en todo momento (semana o fin de semana), tenemos el menú degustación, cinco platos, uno de ellos postre, por 30 euros, maridaje no incluido.

También podemos pedir a la carta, aunque no pude verla puesto que pedimos el menú degustación y no puedo valorar el precio aproximado.

El precio de los vinos: siempre tenemos la opción del vino de la semana por 12 euros, o el cava de la semana por 14 euros. Ambos pueden pedirse también en fin de semana.

Por ejemplo, un menú degustación para dos personas con una botella de cava de la semana: 30*2 + 14 euros: 74 euros para dos personas, 37 euros por persona el menú degustación con cava.

Los baños.

Considero muy importante en un restaurante el baño, aunque su uso se limita a labarnos la manos antes de comer, la impresión que me transmite, al menos a mi, es un reflejo de la limpieza y generosidad hacia los los clientes del restaurante. En algunos restaurantes lo obvio porque encuentro lo normal. En este caso lo menciono puesto que encontre una máxima limpieza y una amplitud que hay que agradecer.

Los vinos que tomamos.

Berola, bodegas Borsao, D.O. Campo de Borja. Otro acierto de Bodegas Borsao, cosecha 2007, un tinto muy equilibrado y complejo, semicrianza en roble Francés. Olfato avainillado. Redondo. Un buen vino. Tanto Jose Angel como Marian son auténticos amantes de los vinos del Campo de Borja, por lo que abundan en su carta.

Restaurante Los caprichos del bufon, Zaragoza

Cava Grimau gran reserva. Un buen cava, con un excelente punto de acidez fruto de su crianza. Complejo y fresco a la vez.

Restaurante Los caprichos del bufon, Zaragoza

Decía Brillant-Savarin: “Pretender que no se debe cambiar de vino es una herejía, la lengua se satura y tras el tercer vaso, el mejor vino no despierta más que una sensación obtusa“. Ninguna duda, pero no está el “horno para bollos” y pensar en comer con 2 ó 3 vinos distintos en un restaurante es sólo para unos pocos. Pero la verdad es que cada plato marida mejor con un vino que con otro. Si nos gusta el vino y la comida disfrutaremos mucho jugando a probar los platos con distintos vinos, y valorar el resultado. Sobre todo si estamos en grupo. Estando cuatro en una mesa ¿no creen que es mejor sacar dos botellas de dos tipos de vino distintos?, la mesa ganará en conversación y siempre se aprende algo.

Comimos en el restaurante Los Caprichos del Bufón.

Tomamos el menú degustación, al hacer la reserva via teléfono pregunté de su existencia y ya indiqué que lo queríamos tomar, en menús de este tipo, siempre es mejor avisar. Este se componía de 5 platos, uno de ellos postre. Todos ellos los catalogo como cocina clásica con toque personal, venido este, principalmente, del resto de elementos que acompañan al motivo principal del plato, esto es, sus salsas, condimentos, y acompañamientos en general.

Ensalada de oreja de cochinillo confitada, con mermelada de pimientos de cristal y lactonesa de mostaza. Un plato delicioso, siempre y cuando nos gusten las orejas de cerdo, claro. Ligeramente endulzado con la mermelada y generando un contraste sorprendente con la mostaza de base. Una golosina.

Restaurante Los caprichos del bufon, Zaragoza

Arroz negro con chipirones, trufa blanca y suave de ali-oli. Un plato contundente en un ideal punto de arroz. Arroz de la tierra, de las Cinco Villas. Colmado este plato por una espuma de ali-oli con un toque de trufa blanca que creaba una complejidad en el paladar, mezclándose con la salsa y el arroz sin arrollarlos.

Restaurante Los caprichos del bufon, Zaragoza

Manitas del bufón: Manitas de cerdo deshuesadas con alcachofas, sobre cecina de Villarramiel. Para un “tripero” como yo, una delicatesen. No dejan de ser manitas de cerdo, eso sí, deshuesadas para ahorranos la incómoda, y a veces poco correcta, necesidad de sacarnos los huesitos de la boca. Pero es en platos como este cuando encontramos toques diferenciados según la mano que los crea, son principalmente los condimentos, o los elementos que los conforman, los que a partir de un plato tan clásico se obtiene una ramificación sin perder el norte.

Restaurante Los caprichos del bufon zaragoza

Atún rojo marcado y estofado de perrochicos. Una de las pocas cosas buenas que tiene la crisis, o quizás la única, es que ahora en los mercados se pueden encontrar algunos productos a precios mucho más asequibles que antes. Productos como el atún rojo estaba relegado a los más pudientes, con el inconveniente que esto suponía el tenerlos en una carta. Como ocurría con el atún rojo. Ahora lo encontramos más  fácilmente, disfrutemos de este manjar. Sobre el plato en cuestión me gustaría subrayar dos claves, su magnitud, era realmente enorme, muy grueso. Y la otra el punto de cocina, porque de todos es sabido lo jasco que se queda el atún en su interior, haciéndose incomible, pero este estaba muy jugoso por dentro, pudiendo disfrutar plenamente de él incluso en su interior.

Restaurante Los caprichos del bufon zaragoza

Fardelejos laminado de Reineta y caramelo de chocolate. Unos buenísimos fardelejos, posados sobre conserva de manzana casera.

Restaurante Los caprichos del bufon zaragoza

Resumen y opinión.

Los caprichos del bufón es un nuevo restaurantes de Zaragoza, dirigido en cocina por el experimentado cocinero Jose Angel Soto y con la dirección en sala de su esposa Marian (anteriormente regentaban  La Hospedería de Sádaba). Localizado en el centro de Zaragoza, en la calle San Miguel 43. Dispone de dos espacios diferenciados, en la planta calle bar de tapas elaboradas, o miniplatos, donde también podemos comer en mesas altas más informalmente, y en la parte superior un salón para unas 30-35 personas elegantemente decorado, cómodo y confortable, con ventanas a la calle San Miguel. Fanáticos del vino cuentan con una carta de unas 350 referencias, con vinos de muy alta gama y vinos muy educados por el módico precio de 12 euros (preguntar por el vino de la semana), también cavas, con el cava de la semana por 14 euros, no hay cava de Aragón. Agradecer también el vino y cava por copas tanto en barra como en mesa. Me consta que este cocinero disfruta con los malabares culinarios, y no sería de extrañar encontrar algunos platos de autor, no obstante en nuestra visita encontramos más platos clásicos con toques personales que modifican la cocina tradicional hacia una cocina más moderna y actualizada, de los sentidos, con una marca inconfundible de buen hacer. Los precios cerrados oscilan desde los 18 euros de las sugerencias del día, primero, segundo, postre, agua y vino, de martes a viernes (lunes y domingo noche cerrado), las sugerencias fin de semana por 25 euros (maridaje no incluído), y el menú degustación por 30 euros ( 5 platos) maridaje no incluído, y además la carta. Muy a tener en cuenta el tapeo, además de la extensa y selecta selección de tapas con que cuentan, las consumiciones tiene tapa gratis, pero tapa de verdad, no un mix de frutos secos “recauchutados“. En definitiva, conociendo la trayectoria profesional de sus mentores, el “gastrobar“, como les gusta llamarlo, me atrevo a vaticinar que será un lugar de referencia en Zaragoza.

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17 Responses to “Los caprichos del Bufón, Zaragoza.”

  1. yoguizaz Says:

    Fuimos a cenar anoche, reservé para las 21.3o, llegamos 21.20 y nos dijeron que no podíamos subir, que tomáramos algo en la barra. Pedimos unas croquetas y una tapa de mozzarella, no nos trajeron ni un mísero pedazo de pan. Pasadas las 21.30 nos avisaron que podíamos subir. Pensamos que siendo viernes estaría lleno. Nada, la única mesa fue la nuestra. Es más el camarero estaba viendo la TV (por cierto que hace una tv en un comedor de ese nivel?). Nos trajeron la carta y la señora inisitió en contarnos las “sugerencias” , preferimos pedir de la carta, y resulta que salvo los primeros, de los segundo NO había nada, sólo podíamos pedir las “sugerencias”. En fin, una ensalada de tomates con anchoas (buena) unas alcachocfas salteadas (demasiado aceite) y luego un arroz con verduras y trufa (habíamos escogido otro, pero la señora del restaurante insistió en que pidiérmos ese). Total , sólos en un comedor, sin música, el camarero subiendo y bajando las escaleras, llegó el momento del postre, pedimos la carta y nos dice que no tienen carta de postres, que nos los va a recitar, mi esposa le pregunta si son industriales o caseros, a lo que el camarero dice muy suelto que son industriales. Yo no daba crédito a que un restaurante de ese tipo tuviera postres caseros. Ah un detalle, cuando pedimos la carta de vino, tampoco nos la dieron, la señora se limito a decirnos cuales eran las “sugerencias”, pero esta vez, añadiéndoles el precio a cada vino que sugería. Total que dos entrantes, un arroz, 2 postres industriales y una botella de Laus, 95€. Pero ahí no termina la sorpresa, cojo mi billetera para pagar le doy la tarjeta y me dicen que no tienen tarjeta!. Obviamente no llevaba 100€ conmigo, por lo que tuve que dejar a mi esposa para ir hasta el banco. Me parece que están en su derecho de no recibir tarjetas, pero al menos que lo avisen en la entrada. Eso si que curioso que en el bar, a la derecha de la registradora, tuvieran una TPV para tarjetas. En síntesis, me arrepieto de haber ido.

  2. Nestor Says:

    El cordero asado es inigualable, magnifico.

  3. begoña Says:

    Desde aquí quiero felicitar la buena cena de empresa que tuvimos en éste establecimiento. Todos los que estuvimos allí presentes nos gustó mucho una buena calidad y precio ajustado. Buenas raciones. Mi más sincera felicitación a Marian. Seguid así espero volver a repetir.

  4. Alvaro Says:

    En mi opinión es delo mejor de Zaragoza, soy cliente habitual por trabajo y como me encuentro muy bien a la mínima oportunidad acudo. La barra de tapas es buenísima y la carta es muy sugerente, me encanta el vino y es uno de esos sitios en los que siempre te sorprenden con alguna recomendación, no sé si es habitual pero yo he visitado varias veces la cava de vinos que tienen en la buhardilla y es impresionante la cantidad y la variedad. Espero que sigan en la misma línea, Feliz Navidad.

  5. Anónimo Says:

    Mi experiencia fue de lo más lamentable desde el principio. Tras haber reservado haciendo la mención expresa a que íbamos a solicitar el menú degustación, no confirman al llegar que ese día no hay menú degustación por una cuestión de exceso de trabajo. Había cuatro mesas en el comedor de dos personas y la parte inferior no estaba llena en absoluto. Comenzamos a ojear la carta, tras escuchar las recomendaciones, decidimos pedir directamente de la carta. Ahí continuo el desagrado. Parecía la casa del ‘no hay’. Continuamos con la elección del vino y sus maravillosas 350 referencias. No se donde estarán, yo no las vi por ningún lado. Venga a recomendar riojas y riberas. Ánte la inexistencia de una carta, me decanté por una recomendación. Ya que el apetito arreciaba y llevaba cuarenta y cinco minutos para pedir. Pues bien, esta recomendación era un vino crianza de una añada antiquisima. Si quieren deshacerse de su stock de vino antiguo que lo tiren y no lo oferten a ningún cliente por mucho descuento que ofrezcan. Finalmente conseguimos pedir y me decanté por un vino que me sugirieron diciendo que era de una DO que finalmente no era… La comida normal, sin nada que resaltar. No volveré.

  6. Rocio Says:

    La cena muy buena y sorprendente, por la sencillez y sin embargo un 10 en la ejecución de los platos.
    Es la segunda vez que ceno en los caprichos del bufón, la primera estaba recuperándome de una neumonía y no pude disfrutar como mis colegas, hoy nos invitaba un laboratorio que por lo que he podido apreciar conocen bien el local.
    Primero caña de lomo que estaba tan bien presentada que daba pena desmontar el plato buenísima, después hemos comido erizo relleno de su coral con algas “creo”, delicioso, me ha comentado mi compañero que bien han pedido las lentejas “lentejas” si, si, lentejas con colas y sesos de carabinero, pruébenlas impresionantes una delicia.
    Para terminar con un rodaballo salvaje a la gallega, en su punto de cocinado, caliente, jugoso esmerado plato.
    Buenos los postres, muy bien los vinos, en definitiva como decía muy bien, el trato muy amable, hemos reservado varios colegas para el Miércoles que hacen Botillo.

  7. Alejandro Says:

    Buenísimo y muy bien de precio. Hemos tomado el menu de fin de semana. Por 25 euros (aunque no incluya la bebida) se come mejor que en la mayoria de los restaurantes teóricamente buenos y, por supuesto, bastante mas caros de Zaragoza. Volveremos, y si no baja el nivel será uno de nuestros prferios en la ciudad.

  8. Emilio Says:

    El sitio es muy bonito, en mi opinion las tapas que es lo que mas pido estan muy bien se salen de lo normal, ademas los torreznos y las piparras son de antologia.

  9. Marisa Says:

    Nosotros estuvimos en el restaurante Los caprichos del bufón, para Pilares, y la verdad que la comida estaba esquisita, y tantos los camareros, como la maitre como el cocinero, nos dieron un trato excelente.
    En cuanto a calidad - precio, genial. Además de que tienen una gran variedad de vinos, que no solamente estan escritos en la carta y luego los pides y no están (como me ha pasado en varios restaurantes de Zaragoza), sino que te los sirven con mucha elegancia, y con instrumentos que no habia visto anteriormente.

    He visto, los comentarios anteriores, y la verdad es que no se corresponden con la realidad. O por lo menos en mi caso, ya que el trato y la comida fue perfecta.

  10. Ana Leza Says:

    Es como los bares en Madrid, consumición tapa, trabajo al lado y voy a menudo se está muy bien. Hay mucho “pijerio”, a mi me gusta, te encuentras toreros, gente del futbol.
    Como los días que tengo el turno partido el menú es el mejor de Zaragoza, en pilares había demasiada gente y camareros nuevos no es lo mismo.
    Saludos a la gente de Calatayud

  11. Jaime Olivan Says:

    Muy bien es mi calificación, comimos el Domingo 17, reunión familiar 18 personas para celebrar el 90 cumpleaños del patriarca de nuestra familia, ha vivido de y para la hostelería.
    Reservamos en este local siguiendo la recomendación de un amigo de la familia que había estado varias veces y hablaba muy bien de los asados y las carnes.
    El menú estaba concertado, entrantes fríos, Jamón, bueno, caña de lomo, excelente. El primer plato mouse de bogavante, muy bien generosos trozos del crustáceo el plato está muy logrado y bien presentado. Segundo plato lomo de bacalao con pil – pil de cigalas, a mi no me gusta el bacalao y me lo comí, el plato muy bien. la presentación exquisita, el comentario general muy buena la calidad y muy rico. Seguimos con una paletilla de cabrito, tengo que decir que es la mejor que he comido, tierna y crujiente, los postre nos los ofrecieron, cada uno elegimos, no hay mucha variedad pero son de muy buena calidad, nos pusieron unos pastelitos de quesos con nueces y mermeladas, fantásticos.
    Bebimos blanco del somontano Laus alt 700, el tinto campo de borja, Veraton 2006 y el cava Grimau reserva, tinto y cava excelentes.
    Precio / calidad, muy razonable 38.00 euros y 14,00 un menú infantil, del que no puedo opinar por qué no preste atención de lo que llevaba.
    El servicio es muy atento y el salón estaba lleno, tal vez demasiada gente.

  12. laura Says:

    No estoy de acuerdo con los comentarios anteriores, estuvimos varios dias,de estos pilares, tapeando y cenando con amigos, el ambiente estupendo,el servicio mejor, son muy simpaticos, y que decir de las tapas y los menus del restaurante, nos gusto mucho volveremos, para nosotros un diez.

  13. jose manuel Says:

    Penoso y lamentable, para olvidar… mal servicio, casi 45 minutos para que nos atendieran con solo una mesa llena en el comedor, raciones muy escasitas, comida precalentada, suponemos que el cocinero el dia que fuimos estaba de permiso, cuberteria sucia, tuvimos que pedir su sustitucion, menu sugerido por la Maitre, (la unica que se salva, mas que nada por su buena voluntad); sin ningun tipo de informacion por escrito, al igual que la bebida, todo de oido. El chuleton a la piedra con una carne muy, pero que muy pasada y para colmo la piedra mal calentada, con lo que la carne se cocio, eso si nos ofrecian sacar otra piedra mas caliente para tenerminar de destrozar la carne. Es un quiero y no puedo, no entiendo como se cataloga en internet, debe ser que el critico fue a otro sitio, y los dos tenedores deben ser en un sueño de alguien. Muy mal. No puedo hablar del precio porque como no vi los menus por escrito y no nos comimos el 2º plato, porque nos levantamos y nos fuimos, solo pagamos lo que habiamos consumido, pero con esta calidad cualquier precio es caro. Ya nos extraño al entrar que en plenas fiestas del Pilar, tuvieran mesas libres… de hecho todas menos 2, la de las otras victimas y la nuestra.

  14. Pilar Says:

    Nosotros estuvimos cenando estos días del Pilar allí. Nos quedamos un poco decepcionados. La cena no estuvo mal, tampoco gran cosa, porque no te enseñan nada, ni precios ni nada, hay una chica que te va diciendo lo que hay de primero. Pedimos un txangurro y un plato de marinado, la verdad es que estaba bueno. De segundo rabo de toro y bacalao , pero un trozo un poco más grande que un dedal. De postre chocolate y un helado. una botella de Somontano y pagamos 82 euros. Me pareció un poco caro, porque el servicio es muy muy lento y ya os digo no te dan ni opción a leer una carta, te pueden cobrar lo que quieran. De hecho la mesa de al lado le pidieron los precios de los platos. bueno pues eso que la cena no estuvo mal, pero no repetiremos. Todo eso que leí de que había menus degustación y de fin de semana, cero pelotero. Gracias por leerme

  15. Ana Says:

    Estuvimos tapeando al ver este artículo, la impresión es que me gustó el sitio y las tapas en cambio los camareros me parecieron un poco secos y la gente que había algo estirada, así que bajo mi NOTABLE a un BIEN por esto…

  16. Antonio Says:

    Muy bueno el menú del día, aunque tenemos que decir que las raciones son bastante escasas.. no ir con mucha hambre.
    5 platos a elegir??, a nosotros solo son dieron 2 primeros y 2 segundo.. no habría mas?…
    Gracias.

  17. Maite Says:

    Un local muy acogedor, las tapas son magnificas y siempre te sorprenden gastronómicamente, se lo sugerimos a nuestros clientes del hotel, y vienen muy satisfechos.
    Muy bien, lo recomiendo
    Saludos y buenos pilares para todos.

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