Nuestra valoración: 3,5 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable

Cuando vemos cierres de restaurantes continuamente, fruto de la complicada situación económica en la que estamos inmersos, la apertura de un restaurante es como un soplo de aire fresco, una valentía empresarial digna de elogio. Porque no nos olvidemos que montar un negocio, a pesar de lo que algunos piensan, es una apuesta económica, profesional y personal con riesgos inherentes, por un lado por la posibilidad de perder dinero, mucho o poco, depende, que siendo importante no eclipsa el desánimo y desasosiego de los empresarios que se ven obligados a despedir personal, cerrar sus puertas y asumir el fracaso, que siendo o no inducido por la situación, no palia la realidad.

Restaurante Vetula, Zaragoza

Paseando un día por la calle Madre Vedruna, Zaragoza, vi este nuevo restauranteVetula“, eché un vistazo a su carta, expuesta en la calle, y me pareció buena idea ir un día a conocerlo. Tenía la intención de esperar al 2011 para visitarlo, asegurándome así estar libre de humos (recordar que a partir del día 2 de enero del 2011 estará prohibido fumar en todos los lugares públicos, como un restaurante), pero me dio por llamar al restaurante y preguntar… mi sorpresa fue que el salón es todo de no fumadores, así que reservé para comer y allí que fuimos.

El salón del restaurante Vetula.

Entramos y encontramos un bar, al fondo una puerta de cristal da paso a un gran salón, donde además en su parte izquierda una cristalera translúcida conforma un salón privado. El salón del Vetula es desahogado, sin agobios, suficientes espacios, separaciones adecuadas, techos altos y sillas cómodas. Mesas bien vestidas y menajes de alta calidad.

El salón está expresado en tonos grises, algo apagado, un color neutro que hace realza el contenido de nuestros platos, pero que por otra parte carece de frescura y desenfado, algo serio.

Restaurante Vetula, Zaragoza

El servicio.

La característica que más ha llamado mi atención del restaurante Vetula es la calidad de su servicio. Personal muy joven con saber estar en sala, seguramente con formación, que hoy por hoy es todo un lujo en los servicios de sala, porque por algún extraño motivo algunos propietarios de piensan que atender una sala es llevar platos a las mesas… groso error.

En todo momento estuvimos bien atendidos, desde nuestra entrada, cuando nos guardaron los abrigos, hasta la salida, cuando nos acompañaron a la puerta, sobre todo porque el carro de los niños no cabía por la puerta y tuvieron que abrir ambas hojas, y en general durante todo el transcurso de la comida.

La característica de delicado trato en sala es muy importante para cenas en pareja, más aún en citas iniciales, por lo que además también lo hace recomendable para cenas románticas.

La carta del restaurante.

Es una carta clásica, con abundante mercado, sobre todo en los segundos, y algún plato algo más trabajado en cocina en los primeros y postres. Podría catalogarla de una carta práctica, una sensata decisión, no están los tiempos para abrir un nuevo restaurante con cartas de vanguardia.

  • 12 platos de entrantes (Ensaladas, manitas, foie, jamón, chipirones, pulpo, …), entre 10 19 euros.
  • 4 Pescados, uno de ellos caldereta, entre 13 y 21 euros.
  • 4 Carnes, entre 14 y 24 euros.
  • 5 Postres, a 5 euros.

También disponen de un menú degustación (dos entrantes, pescado, carne y dos postres) por 44 euros (más bodega).

Como puede verse la carta es más bien corta, seguramente la mejor opción para abrir un restaurante, ya tendrán tiempo de ampliar carta, porque los tiempos no están como para tener una despensa llena… de incertidumbre.

El producto.

Tanto el pescado, corvina, como el solomillo de ternera, de muy buena calidad. Por otro lado los panes, de varios tipos y elaborados en la propia cocina, también merecen una nota de positiva atención.

El precio.

El restaurante Vetula nace con ánimo de quedarse, para ello son necesarios unos precios moderados, ni altos como para que la gente no vuelva, ni extremadamente apretados como para tener que verse en unos meses ante la necesidad de decidir entre cerrar o subir los precios, ambas opciones nefastas.

Nosotros tomamos un entrante para compartir, y luego un segundo cada uno, más 3 copas de vino, una botella de agua y un postre igualmente para compartir. Todo ello por 62 euros, 31 euros por persona. Un precio adecuado. De haber tomado dos primeros y una botella de vino en lugar de las copas habríamos salido entre 35 y 40 euros.

Los precios de la carta:

  • Entrantes, entre 10 19 euros.
  • Pescados, entre 13 y 21 euros.
  • Carnes, entre 14 y 24 euros.
  • Postres, a 5 euros.

Existe también un menú degustación por 44 euros, más bodega.

precio restaurante vetula

La carta de vinos.

Organizada en 4 categorías:

  • Cavas y champagne, 10 referencias, desde 25 hasta 180 euros. (Catalanes y Franceses)
  • Blancos y rosados, 15 referencias, entre 15 y 31 euros.
  • Tintos, unas 40 referencias, entre 14 y 220 euros.
  • “del mundo”, 6 referencias, entre 20 y 43 euros.

La carta de vinos del restaurante Vetula es diversa, tanto geográficamente, encontrando vinos de muy diferentes terruños, como económicamente, con un espectro pecuniario que abarca desde los 14 hasta los 220 euros. Los precios de los vinos son moderados, cómodos, no intentan hacer caja con el vino. Sin embargo encuentro un “pero“, la escasa ocurrencia de vinos de Aragón, sólo algún Somontano y Campo de Borja, además ningún cava Aragonés. Hay muy buenos vinos en nuestra región que descubrir, aunque seguramente parezca más “exótico” un vino de Islas Baleares.

Otra opción, recomendable en algunos casos, son los vinos por copas, que es la que tomamos. Son dos las posibles motivaciones por las que me decanto, a veces, por esta opción, cuando no vamos a bebernos toda la botella, o cuando deseo probar varios vinos, bien por el maridaje de los platos o por el simplemente hecho de probarlos.

Los vinos que tomamos.

Para los canelones un verdejo, “José Pariente“, un buen vino que maridó muy bien con los canelones de pato. Al precio de 2,6 euros la copa, (el precio de la botella es 21,5 euros). Para la carne un Anima Negra, un vino de autor de Islas Baleares, también un buen vino, al precio de 4 euros la copa (la botella estaba a 46 euros), que conjugó a la perfección con un excelente solomillo. Ambos precios me parecen adecuados. Nos presentaron los vinos en la mesa, incluso siendo por copas. Me dejé aconsejar por el sumiller, no pedí el vino que me vino en gana, porque además por copas no se puede pedir el vino que uno quiere, ni aquí ni en ningún otro restaurante, sino el que tienen ese día para copas, puesto que así terminan las botellas.

Un pequeño desajuste fue que el vino tinto estaba demasiado frío, aunque esta siempre es una pega menor puesto que es tan sencillo como esperar unos minutos a que tome temperatura, al mismo tiempo que oxigena. Y así evitar, de rebote, ese posible olor a cerrado de algunos vinos que requieren un tiempo fuera de la botella para alcanzar el punto óptimo, nada importante.

 

Restaurante Vetula, Zaragoza

Los platos que tomamos en el restaurante Vetula.

Tomamos un entrante para compartir, un segundo para cada uno y un postre también para compartir.

Canelones de Pato. 10,5 euros. Muy buenos, bien presentados, pero hay que pensar en raciones individuales más que para compartir, salvo que no se tenga demasiado hambre o vayamos a tomar un segundo copioso y no deseemos llenarnos.

Restaurante Vetula, Zaragoza

Corbina. 13 euros. En la carta había Jurel, que es lo que pedimos, pero enseguida salió el camarero a informarnos de que no había, y que en su lugar nos ofrecía corvina, aceptamos y sin mayor problema. Bien presentada en mesa, el plato cubierto por una tapa de cristal que evita que se enfríe o pierda los aromas originales.

Restaurante Vetula, Zaragoza

Solomillo. 18,7 euros. (Acabo de darme cuenta que el precio difiere del de la carta, donde pone 19,7 euros, un error supongo). Un excelente solomillo, a un punto perfecto, además de un tamaño muy generoso, para “tripericos“.

Restaurante Vetula, Zaragoza

Postre: Feria. 5 euros. Un experimento, pero que no nos terminó, el postre lleva su elaboración y está rico, bien para sus 5 euros, es un buen postre para compartir, pero algo “especial“. Nada clásico. En conjunto bien.

Restaurante Vetula, Zaragoza

Resumen y opinión del restaurante Vetula.

En los tiempos que corren solamente cabe aplaudir la osadía de abrir un nuevo restaurante, cuando otros muy buenos se encuentran ante la indeseada tesitura de continuar o cerrar sus puertas. El restaurante Vetula, en la calle Madre Vedruna 22, ha abierto sus puertas con decisión, con pie firme, una carta no muy larga pero completa, con muy buen producto. Clásica, sin pretender nada más, ni nada menos, que dar bien de comer por un precio adecuado. En nuestra visita tomamos un primero para compartir, dos segundos, un postre también compartido, dos copas de vino, pan y agua, por 62 euros, 31 euros por persona, aunque si hubiéramos tomado otro primero y una botella completa de vino nos hubieramos ido a entre 35 y 40 euros. Nos encontramos cómodos, todo el salón para no fumadores (aunque a partir del día 2 todos lo serán), marcando tonos grises en paredes y mobiliario, color algo frío. La carta de vinos completa pero con presencia escasa de Aragón, muy bien al precio de los vinos, moderado. Sobresaliente por otra parte, nada secundaria, al servicio de mesas, jóvenes con ganas de hacer y presumo que con conocimientos de sala. Para mi entender un restaurante recomendable.