Nuestra valoración: 4 cachirulos de 5 posibles, restaurante muy recomendable (Restaurante muy recomendable)

  • Dirección del restaurante: Arboleda Macanaz, Zaragoza
  • Precio: menús entre 20 y 26 euros.
  • Tipo de cocina: creativa con base de mercado.
  • Fecha de la visita: diciembre 2014

***** RESTAURANTE CERRADO *****

    La nueva etapa del restaurante Macanaz comienza en diciembre del 2014, si han estado en este restaurante antes de esta fecha por favor pulsen el reset, comenzamos.

    El restaurante Macanaz ha dado un giro de 180 grados, y toma rumbo en buena dirección y sentido correcto. El marco es privilegiado, a 10 minutos de la plaza del Pilar, en la arboleda de Macanaz, con relajantes y amables vistas a nuestro querido ebro y a la Basílica del Pilar. Luz natural abrumadoramente agradable, que anima nuestra mesa en horario de comida y que propiciará unas sobremesas seguro memorables.

    restaurante Macanaz

    Pero de poco sirve un marco idílico si el plato no acompaña, y lo hace, pero además, que es muy importante, consintiendo unos precios que permitirá a todo el mundo pasar por sus mesas sin exterminar su cartera.

    El salón del restaurante Macanaz.

    Tenemos salón, terraza cerrada y terraza exterior. El salón es bajo mi punto de vista un lugar privilegiado, a través de una gran pared de cristal nos acaricia el sol en el invierno mientras vemos el discurrir del ebro a escasos veinte metros, levantando la vista aparecen las imponentes torres del Pilar que nos recuerdan nuestras raíces.

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    El restaurante Macanaz nos ofrece también una terraza cerrada, con estufas por si se requiere, justo al lado de una zona infantil donde los niños podrán jugar y disfrutar mientras estamos plácidamente en nuestra mesa, desde la cual los vemos sin problemas. Considero por ello el restaurante Macanaz muy recomendable para familias. En esta terraza además de los menús y carta del restaurante también se puede disfrutar de raciones, cafés, cervezas, etc.

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    El tercer punto del restaurante Macanaz es su terraza superior. En la parte superior, accediendo por unas escaleras, tenemos una terraza con maravillosas vistas, relax, copas, tranquilidad. En verano seguro que es un lugar perfecto para tomar la copa tras la cena.

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    El servicio de sala.

    Yo siempre digo que cuando visitamos un restaurante nos llevamos una experiencia, condicionada por múltiples factores, sensitivos, ambientales, emocionales, conductuales y por supuesto coyunturales. Sobre los sensitivos hablaremos luego, con la comida, de los ambientales ya he hablado, en cuanto a los emocionales y coyunturales, después de muchos cientos de manteles manchados, tengo claro que lo fundamental es la compañía. Es desolador ver como una mala compañía aniquila una buena mesa, ojo, que no fue el caso, que fui con un buen amigo y salimos, casi a cuatro patas, cuatro horas más tarde habiendo gozado de una buena mesa y sobremesa.

    restaurante Macanaz

    Me falta de comentar los conductuales, y es aquí donde el restaurante Macanaz vuelve a aportar algo muy interesante a nuestra experiencia gastronómica: el cocinero sale a la sala a tomar las comandas y recomendar menús, platos, etc. Esto es muy importante porque nos pone en la antesala de ¿qué? y ¿por qué? de cada plato, sus fundamentos, motivaciones, analogías y descripciones que nos preparan muy positivamente para un buen desarrollo de los patos y degustación de los mismos.

    La carta, menús y precios del restaurante Macanaz.

    Dos menús cerrados, uno de 19 euros y otro de 25 euros, ambos todo incluido. También carta con la que saldremos a partir de 32 euros. Todos los menús se pueden pedir en todo momento, aquello de los sábados que sólo se pueda cenar a la carta es historia.

    La cocina del restaurante Macanaz.

    Es una cocina honesta, de platos claros y con evidente trabajo anterior, tanto inmediato en la preparación previa al servicio como de diseño y configuración de la morfología propia de cada uno. No se trata de platos donde hay cosas porque “algo tiene que haber en el plato”, sino que los sabores, texturas y presentaciones tienen una razón de ser, un estudio previo, y además acertado.
    Es muy fácil, entre comillas, ir al mercado, comprar el mejor rodaballo y el mejor solomillo, hacerlo en la plancha, acompañarlo de una guarnición y hacer una buena mesa, pero esto conlleva partir de cuarenta o cincuenta euros por “barba”. Lo complicado es lo que se ha logrado en el restaurante Macanaz, que es conseguir muy buenos platos en menús entre 20 y 25 euros, que requiere, además de conocimientos técnicos, el buen gusto y un estudio y medida milimétrica del producto y sus costes para no encarecer el plato.

    El vino que tomamos.

    A un servidor sus raíces le tiran mucho, y siendo como soy oriundo de Ainzón, Campo de Borja, cuando puedo elegir un vino de mi tierra no lo dudo. Además hace pocas fechas tuve el placer de recorrer Bodegas Borsao con su enólogo, el tabuenquino José Luis Chueca, probando sus vinos y elaboraciones, y no voy a ser yo quien descubra lo buenos que están. Así que pudiendo elegir un Campo de Borja, Borsao en este caso, ante un Rioja, la duda ofende. Nuestra tierra.

    restaurante Macanaz

    Lo que comimos en el restaurante Macanaz.

    Mantequilla trufada de queso Périgord.
    Nos traen a la mesa un enorme tarro de una sedosa mantequilla elaborada con el afamado queso de Périgord, Francia, con una intensa trufa que le aporta potencia. Se presenta junto a unos cortes de hogaza tostada para untar.

    restaurante Macanaz

    Bimi con salsa Teriyaki.
    El bimi es una verdura de sabor y forma muy parecido al brócoli, sin embargo, la forma y textura del tallo lo acerca ligeramente al espárrago. Nos llega en tempura, seguramente de harina de arroz, y viene acompañado de una salsa teriyaki que le aporta un toque oriental.
    Se trata de una verdura bastante desconocida que está irrumpiendo con fuerza en la alta gastronomía y que además se cultiva también en Aragón, producto de la tierra.
    Un buen plato que nos aporta contrastes, modernidad y tendencia.

    restaurante Macanaz

    Ensalada de queso de cabra con funda de olivas, verdes y negras, con reducción de vinagre y plátano.
    Un plato de evidente trabajo y buena técnica estudiada. Aquí el cocinero del restaurante Macanaz, Chema Ramón, nos ofrece creatividad y sabor, reconstruyendo un clásico como es la ensalada con queso de cabra en un plato actual, con dos elipses de núcleo de queso de cabra y corteza de sólido de olivas, uno de oliva verde y otro de oliva negra, muy bien presentado, divertido y sugerente. Muy recomendable.

    restaurante Macanaz

    Atún rojo macerado con perlas de yuzu y sal de carbón.
    Sensacional plato también. Ya sabemos que el atún rojo está de moda, en este caso elaborado con maceración, hasta aquí no dejaría de ser otro buen plato, pero el punto exquisito se lo ponen las perlas de yuzu, que explosionan de sabor catalizadas por la sal de carbón. Muy recomendable.

    restaurante Macanaz

    Sardina de retorno, con perlas de ajo y perejil, cola de hojaldre.
    Bajo la apariencia de una gran sardina lo que tenemos son cuatro, con las cuales se dibuja “la falsa gran sardina”, de un sabor ahumado que hace que nuestra mente nos evoque la brasa. Riquísima y copiosa.

    restaurante Macanaz

    Fabada con perlas de piparra, picantes.
    Este es un plato tradicional hasta la médula, pero encontramos un punto disonante del recetario clásico, que son las perlas de piparra, a través de las cuales obtenemos el típico picor que ordinariamente obtendríamos con la guindilla. Pero mucho mejor conseguido puesto que un “bocado” de guindilla puede hacernos sudar mientras que la distribución uniforme de las esferificaciones en el plato logran evitar los desequilibrios. Pero esto además en una excelente fabada que me encantó.

    restaurante Macanaz

    Buey con verduras al wok.
    Buey azucarado, con unas buenas verduras al wok. Este plato para los amantes de los sabores auténticos, claros y gustativamente declarados, no termina, porque el azúcar abruma nuestras papilas gustativas hasta hacer inexistente el sabor de la res, y no comulgo con ello, pero ojo, que nos comentaron que tiene muchos adeptos, y como digo siempre, hay que probar para saber. Este plato bajo mi punto de vista no lograba estar a la altura de sus predecesores.

    restaurante Macanaz

    Frutas del bosque con vainilla.
    A las personas nos gusta cambiar, la monotonía aburre y cansa. Es por ello que considero este plato muy interesante puesto que añade “acontecimientos” y variaciones en la mesa. Se presenta en la mesa con las frutas del bosque dentro de un recipiente aparentemente de plástico pero que es comestible, y se rompe con una maza, ingenioso y divertido.

    restaurante Macanaz

    restaurante Macanaz

    Opinión y resumen del restaurante Macanaz.

    Bajo mi parecer el entornos es perfecto, a 10 minutos del centro de Zaragoza, con grandes ventanales a través de los que vemos el discurrir del ebro y la paz que aporta nuestra Basílica del Pilar, una preciosa luz que da vida y alegría a nuestra mesa, árboles en torno al restaurante, una zona infantil para niños, una terraza en la parte superior para copas y lo más importante una muy buena cocina sin contusiones económicas.
    Menús cerrados todos los días, incluso los sábados a cenar, a partir de 20 euros, bien diseñados y con criterio gastronómico para hacernos felices en su estancia. Cocina creativa que nos aporta gusto y conocimiento, bienestar mental, un oasis de paz fuera del mundanal ruido. Simplemente siéntense y disfruten, seguro que si van a comer les costará levantarse, en el restaurante Macanaz vaticino grandes sobremesas acariciadas por el sol, seamos felices.
    Una visita al restaurante macanaz nos costará entre 20 y 26 euros con menús cerrados o 30 si vamos a la carta, el propio chef atenderá nuestra mesa y nos ayudará a elegir según nuestros gustos. Lo considero un restaurante muy recomendable.