Nuestra valoración: 3 cachirulos de 5 posibles, restaurante recomendable

  • Dirección: C/ Cesar Augusto, Zaragoza.
  • Tipo de cocina: mercado.
  • Precio medio: menú diario 15, degustación 30/35, carta a partir de 30 euros.
  • Fecha de la visita: abril 2011

Restaurante The Guinness House: 1-Mayo-2011, Menú degustación día de la madre.20 Euros todo incluido.

No hay dos restaurantes iguales, o al menos eso pienso yo, hay perfiles, tendencias, orientaciones de negocio o comuniones personales que condicionan al restaurante, pero dos iguales no hay.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

El restaurante The Guinness House además de ser distinto, aporta algunos rasgos diferenciadores de los clásicos restaurantes. No encontramos excentricidades en el plato, más bien practica una cocina bastante clásica, sino en su decoración, servicio, ubicación, clientela y eventos periódicos, como los del último jueves de cada mes, donde ofrecen un menú degustación por 40 euros (AfterWork), con luego barra libre de copas hasta las 3:00h  de la madrugada, un buen plan para un jueves noche.

El salón.

Localizado en el centro de Zaragoza, en la calle Cesar Augusta, The Guinness House dispone de dos ambientes totalmente diferenciados, en la planta calle una cervecería, cafetería y bar de copas, elegantemente decorado y con acomodados rincones dispuestos tanto para una cerveza en grupo como para un tranquilo momento en buena compañía.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

El restaurante está justo debajo, se accede a él bien directamente desde la calle, gracias unas escaleras, o también desde la propia cervecería por otras escaleras. Por desgracia no hay ascensor, cosa que imposibilita su visita por todo aquel que no pueda utilizar escaleras.

Este está elegantemente decorado,  clásico, con espacios creados por biombos que dotan a la estancia de la privacidad necesaria. En un salón que se precie no deberíamos de ver más allá de 4 ó 5 mesas desde la nuestra. Los salones grandes restringen nuestra intimidad  a la par que aportan “comunidad“, algo que, al menos yo, no busco en un restaurante, sino que por contra me gustan los espacios más o menos pequeños, que no totalmente privados, puesto que siempre entretiene el ver algunas mesas, siempre manteniendo la imprescindible separación hacia ellas, igualmente seguro que nuestra mesa entretendrá a otra, y sobre todo la de un servidor que se pega media comida haciendo fotos y tomando notas.

Ahondando en este particular tengo que decir que ya me sale de forma totalmente natural, y eso hace que parezca menos “raro“, sin dejar de serlo, el hacer fotos, tomar notas, preguntar “demasiado”, etc. Reconozco que sigo viendo alguna risita estúpida que transparencia sus elementales pensamientos, aunque tengo que admitir que las menos, que no quiere decir no haya sino más bien que ya no las veo.

Bueno, continúo, que me despisto enseguida. Las mesas están bien vestidas, un menaje más que suficiente. Espaciosas, pero quizás un poco altas, supongo que son mesas polivalentes, encontramos igualmente sillas cómodas pero también bancadas acolchadas en la pared donde también acomodan clientes, son cómodas, pero no dejan de ser algo más incómodas que las sillas.

En general tengo que reconocer que el restaurante me acogió, incluso contando con el hecho de que había un grupo muy numeroso, de gente joven, con muchas ganas de juerga, cánticos, risotadas, etc,… que sólo oía, puesto que un biombo nos separaba, pero que no me molestó.

Un aspecto que me chocó también fue una gran televisión plana colgada en el techo, encendida, con las noticias puestas, no pegaba absolutamente nada en un salón así, y menos un sábado comiendo de carta. Hay que entender que en los tiempos que corren hay que aprovechar los salones para todo lo que se pueda, como eventos de empresa, presentaciones, etc. y que puede ser necesaria una televisión, pero debería de estar apagada durante el transcurso de la carta.

El servicio.

Muy correcto, directo, simpático y presente. No nos atosigaron en ningún momento, tampoco tuvimos que andar detrás del personal de sala, y eso que cuando hay un grupo numeroso suele haber retrasos en cocina. El jefe de sala nos recibió, despidió, se interesó por nuestra comodidad y nos recomendó basándose nuestras preferencias, todo además con una agradable sonrisa y perfecta medida de la distancia hacia el cliente.

La carta de vinos.

Para mi una de las mejores cartas de vinos relación calidad precio que he visto en Zaragoza, esto puede parecer un poco exagerado, lo argumentaré. No hay demasiadas referencias, nada de 500 o 700 referencias distintas que generalmente son para abrumar al cliente, que al final toma el vino que le recomienda el sumiller. En The Guinness House aparecen unas 50 referencias. Donde encontramos vinos variopintos, tanto de Aragón como de fuera, incluso los interesantes “vinos de la tierra“, que de forma resumida podemos decir que son vinos fuera de las denominaciones de origen y que a menudo nos aportan agradables sorpresas. Vinos para todos los gustos, blancos, rosados, tintos, cavas (un cava de Aragón) y champagne. En los tintos nos ofrecen jóvenes, vinos de autor, crianzas, reservas, y uvas seleccionadas, un poco de todo. En el apartado espumosos vuelven a sorprenderme disponiendo desde cava de Aragón, hasta Champagne y incluso lo que podríamos calificar coloquialmente como un “Champagne de la tierra“, que viene a ser un Champagne que no lo es puesto que no pertenece a la región de Champagne, que es de donde viene el nombre a este tipo de vino. Se trata más concretamente un vino elaborado con uvas blancas (”blanc de blancs”), a partir del método charmat.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

Toda esta variedad está muy bien, sí pero… lo mejor es que los precios soy muy, pero que muy buenos. Tenemos un abanico desde 9 hasta 40 euros la botella. He visitado muchos restaurantes y puedo decir que no recuerdo ninguno con una carta de vinos tan bien presentada y con estos precios tan buenos. Por ejemplo podemos tomarnos una botella 8.0.1 por 14 euros, o un Protos Verdejo por 12 euros, o un Fagus por 24 euros, o como hice yo probar un “Blanc de Blancs”, Francés claro,  por 16 euros, que por cierto estaba buenísimo.

La carta.

El restaurante The Guinness House nos ofrece una extensa carta, con casi de todo, entrantes fríos, entrantes calientes, arroces, fideua, carnes, pescados, raciones para compartir y postres. Es en general una carta clásica, pero en muchos platos encontramos un toque propio. Podríamos resumir diciendo que sabemos lo que comemos pero que los platos tienen una nota de “color” para no aburrirnos.

Como decía es completa, unos 40 platos distintos, más otros 12 postres. Válida para todos los gustos, desde una ensalada, hasta un chuletón de buey, pasando por un bogavante a la plancha, una paella, rodaballo, cocochas de merluza o cabrito al horno. De todo.

Cada vez es más común, y se agradece, tener las cartas colgadas y actualizadas en internet, yo particularmente me decanto por los restaurantes en los cuales puedo desde mi casa hacerme una idea de lo que puedo comer y el precio. The Guinness House presenta completamente su carta en la web.

El precio.

Una comida completa para dos personas, con entrante para compartir, una enorme fideua para dos, dos postres, una botella de Champagne, otra de agua, cafés y un vino de postre por unos 82,5 euros, 41.25 euros por persona. En el restaurante The Guinness House los principales beneficiados en el precio serán los amantes de los buenos vinos, que notarán un descanso en la cartera. Calculo que a la carta podemos gastarnos a partir de 30 euros persona, también tenemos un menú degustación por 30 euros persona y entre semana un menú diario por 15 euros.

Comimos en el restaurante The Guinness House.

Bolitas de Bacalao ajoarriero. Aperitivo invitación de la casa, gracias. Un muy acertado bacalao ajoarriero envuelto de una fina y crujiente textura. Un excelente comienzo.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

Carpaccio de atún rojo salvaje. Buenísimo, recomendación del maitre que nos comentó que era un plato que no habían podido retirar de la carta por su gran aceptación. De una presentación sensacional, un sabor que se antoja superficial pero que termina siendo profundo, y una textura melosa conjugada con unas juguetonas huevas. Maridó muy bien con el vino.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

Fideuá.  Un enorme fideuá, donde perfectamente hubieran podido comer otras dos personas más. Muy bien “renchida” con abundante pescado y marisco. Sin embargo eché en falta ese “crack” que espero en los fideos. Por lo demás todo muy bueno. Sin enmbargo  fue al tomar un sorbo del vino, después de probar el plato, cuando se exaltaron las mejores cualidades de ambos, un maridaje perfecto, digno de recordar y a tener en cuenta.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

Postre, surtido de la casa. Tejas, trufas, puding y helado. Un postre muy tradicional, para los más “morrudos”, que casi no podemos terminar.

Restaurante The Guinness House, Zaragoza

Resumen y opinión.

El restaurante The Guinness House es un restaurante dinámico, con mucha gente joven, localizado en el centro de Zaragoza. Cuenta con un elegante salón en la planta sótano y una cervecería, cafetería en la planta calle, se accede al restaurante por un tramo de escaleras, no hay ascensor. El servicio es afable, atento y rápido. La carta de platos es extensa, unos 40 platos distintos, de cocina más bien clásica pero con toques personales, la carta de vinos sin ser “super” extensa está muy bien montada y sobre todo con unos precios sensiblemente por debajo de lo que estamos acostumbrados, por ejemplo un 8.0.1 por 14 euros. Comimos un sábado a la carta, con primero para compartir, segundo, champagne, agua, postres, café y vino de postre, por 82 euros, 41 euros por persona, aunque calculo que se puede comer a la carta a partir de 30 euros, también tienen un menú degustación por 30 euros. Con raciones muy abundantes que no pudimos terminar. Tener también en cuenta los eventos especiales que realizan como las cenas del último jueves de cada mes por 40 euros el menú degustación que incluye barra libre de copas hasta las 3:00 horas (AfterWork). En general un restaurante recomendable.