Nuestra valoración: 4 cachirulos de 5 posibles, restaurante muy recomendable

  • Dirección del restaurante: Calle Baltasar Gracia 3, Zaragoza.
  • Tipo de Cocina: Mercado, pescados, carnes.
  • Precio: Precio medio carta 45 euros persona, degustación (45-48 euros persona)
  • Fecha de la visita: septiembre 2011

Javier Milán lleva 20 años detrás de los fogones, en la parte más importante y menos conocida de los restaurante, la cocina. Durante los últimos años ha dirigido el restaurante Pantxtica orio, en todos sus aspectos, cocina, compras, personal, etc, ahora ha decicido dar el salto y montar su propio restaurante, el restaurante Nueva Karambola que acabo de visitar, me ha gustado mucho e intento plasmar mis impresiones en esta crónica-crítica.

Restaurante Nueva Karambola, Zaragoza

Su cocina tenía y tiene muchísimos adeptos, clientes acérrimos a su buen hacer, amantes de su cocina clásica pero a la vez única, que aporta un toque propio perfectamente identificable, que lo dota de la perseguida cualidad del artista, que sólo los auténticos amantes de la cocina son capaces de plasmar en los platos. Es por ello que, como es de comprender, se ha llevado todos sus platos a su nuevo restaurante, o dicho de otro modo, se puede comer exactamente lo mismo que comíamos en el anterior restaurante ahora en La Nueva Karambola, pero con una diferencia, ahora él es el propietario y no necesita dar dividendos a una tercera parte, lo que se plasma en una bajada de los precios con respecto al anterior restaurante.

A mi me gustan los restaurantes donde el propietario trabaja en el mismo, mejor que mejor si es el cocinero, pero también bien si es el maitre, encargado o similar, lo gestiona, dirige y está atento de todo, de otra forma o bien es necesario tener a otra persona para hacer este trabajo o el servicio final a los clientes decae. Y claro está, otra persona conlleva incrementar los precios puesto que el propietario seguro que quiere su parte igualmente.

El local del restaurante Nueva Karambola.

Elegante, sosegado, un ambiente tranquilo, nivel medio alto, tirando a alto, maderas nobles en suelos y paredes, espacios adecuados entre mesas. Sillas cómodas y mesas grandes, poca luz natural como para poder comer solamente con ella pero grandes cristaleras hacia patios interiores decorados con motivos naturales, que nos relajan la vista y distensan el salón.

Restaurante Nueva Karambola, Zaragoza

Restaurante Nueva Karambola, Zaragoza

Tres salones, el inicial con capacidad para unas 34 personas, a la derecha un pasillo con pared izquierda de cristal que separa de un segundo salón para unas 30 personas, al fondo del pasillo un salón privado, con entrada tanto desde el restaurante como desde la calle, este está separado por una puerta que lo dota de total privacidad del resto del restaurante para poder realizar comidas de trabajo, o encuentros privados lejos de oídos indiscretos, incluso para los más recelosos de sus conversaciones el salón está dotado de un timbre que sólo al pulsarlo entran los camareros, mientras no se pulse no entra nadie a la sala.

Restaurante Nueva Karambola, Zaragoza

El baño.

Espacioso, muy limpio, elegancia sintonizada al resto de la decoración. Dotado de todo lo necesario, toallitas desechables y jabón de manos.

El servicio de sala.

Muy bien, se notan ganas de hacer las cosas bien, tendencia a no ser “lleva platos“, en restaurantes de un cierto nivel los camareros deben de aportan valor añadido al restaurante, nos atendieron jóvenes y simpáticas camareras que cumplieron con las formas de la buena mesa, observé además aspectos destacables en otras mesas, como una rigurosa apertura de una botella de cava, cogida por el “culo” de la botella, huyendo de esos obsoletos abanicos y gestos excesivos que se aplicaban antaño, girando esta y no el corcho y sin hacer más que un leve susurro en su descorche. Nada que objetar.

Restaurante Nueva Karambola, Zaragoza

El producto.

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