Nuestra valoración: 2.5 cachirulos de 5 posibles, algunas deficiencias importantes detectadas en el restaurante

  • Dirección del restaurante: Casa Pelentos Sandiniés - 22664 Sandiniés - Huesca
  • Teléfono de reservas: (974) 48.75.00 - 686.002.070
  • Tipo de Cocina: mercado, cocina típica del pirineo Aragonés.
  • Precio: menú por 21 euros, menú especial 30 euros, carta a partir de 35 euros.

El restaurante Casa Pelentos está en Sandiniés, a unos doce kilómetros de la estación de esquí de Formigal (Sallent de Gállego), que es donde estábamos alojados para pasar unos días en la nieve, con intención de esquiar con el club de esquí Zaragoza (a los que les guste esquiar tener en cuenta los descuentos de este club).

Buscando por internet encontré buenas referencias al restaurante Casa Pelentos, llamé y reservé mesa para siete personas, incluyendo dos carritos de niño, por lo que me indicaron que lo tendrían en cuenta a la hora de asignarlos la mesa. El día que íbamos al restaurante otros amigos se apuntaron también a comer y llamaron a reservar mesa, así que en total nueve adultos y dos carritos de niño.

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Nada me indicaron al hacer la reserva sobre posibles problemas de acceso y/o espacio… pero cuando llegamos nos encontramos un tramo de escaleras enorme, el restaurante estaba en la primera planta, y una vez allí una mesa más bien angosta para las personas que estábamos, haciendo algunos malabares conseguimos sentarnos y nos dispusimos a comer.

El restaurante Casa Pelentos.

Para acceder al salón podemos subir un tramo de escaleras si entramos por la puerta de abajo, o bien descender dos tramos más pequeños si entramos por la puerta de arriba, osea que no nos quita nadie las escaleras, y con dos carros de niño… es todo un problema.

Los baños están en la planta de abajo de forma que también hay que bajar escaleras para ir, es lo que tienen las casas de los pueblos, pero es así, no se puede obviar.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

La decoración del salón rústica, acertada. Pero el problema fue el espacio, aprovecharon en exceso, pensarían que iban a llenar el salón, que siendo pequeño, todavía tuvo dos mesas libres, que nosotros hubiéramos agradecido ocupar para no estar tan prietos. Sinceramente me dio la sensación de que la mesa era para 7+2 carros, 9 sitios, y cuando se incorporaron dos amigos más directamente pusieron otras dos sillas y listo, reduciendo con ello el espacio para cada persona y consiguientemente la comodidad de los comensales.

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Mala política en un restaurante, puesto que nos sentimos algo prietos, tampoco pasa nada puesto que era una comida informal, distendida, sin mayores complicaciones, pero es mejor perder una mesa y que todo el mundo esté más cómodo, creo yo.

La carta del restaurante Casa Pelentos

Oferta platos y productos típicos del pirineo Aragonés, del Valle de Tena, donde se localiza el restaurante Casa Pelentos, como puede ser su Olla Tensina, Migas, Entrecot de ternera, ciervo, setas, … cocina clásica y típica de esta zona del pirineo Aragonés.

Además de la carta en sí, que la muestran en su web,  tienen menús cerrados a un precio más asequible, cuando nosotros estuvimos menú cerrado por 21 euros, que en cuanto a platos nada que reprochar, por este precio la calidad y cantidad son suficientes pero que patina” en el vino, no se puede incluir una copa de vino y ser estrictos hasta la lágrima. Comento esto porque en nuestra visita cinco personas tomamos vino, nos sacaron una botella para todos, nos fue muy muy justo y luego nos cobraron algún extra más por las bebidas, no me parece adecuado, en una mesa de nueve personas perfectamente podían haber sacado dos botellas de vino y sino al menos no cobrar los extras de bebida, creo que cinco euros.

Estos detalles son los que matan muchos restaurantes, porque si bien los platos estaban bien, con alguna cosilla que luego comentaré, no es admisible tener que estar “racaneando” el vino para ahorrarse una botella (que puede costar unos 4 ó 5 euros) entre 9 clientes y además apretarlos para sacar una mesa más.

El vino que tomamos.

Quizás si el vino hubiera sido malo no nos hubiera sabido a poco, pero es que estaba riquísimo, servido a óptima temperatura de consumo, tinto Mingua, de Bodegas Fábregas, un vino que podemos encontrar entre cuatro y cinco euros la botella en tiendas especializadas. Un vino vivo, carnoso, bastante redondo y con cuerpo, excelente relación calidad precio. Algo alcoholico. Un vino con carácter propio.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

El servicio.

El restaurante Casa Pelentos es un negocio familiar, y esto se transmite en el trato, muy amables y condescendientes con las molestias de los carritos de niños puesto que debido al angosto espacio les molestaban al desarrollar el servicio. Quizás  demasiado directo, pero esto suele ser habitual en los restaurantes rurales, cosa que a veces también se agradece puesto que nos indica que no hay “caretas” y el trato es sincero.

El precio.

Tomamos el menú cerrado de 21 euros por persona, que incluía un aperitivo (invitación de la casa), un primero, un segundo, un postre y una copa de vino, o agua, por persona. Bien los platos relación calidad precio, escaso en cuanto al vino como he comentado antes. También disponen de carta y un menú algo más caro para quienes quieran gastarse al más.

Lo que comimos.

Resumiré los platos, puesto que estábamos nueve comensales probamos bastantes.

Nuestra olla tensina: un plato típico del valle de tena, de ahí su apelativo “tensina“, un potaje elaborado con garbanzos, alubias, borraja y un aliño de morcilla de arroz con un toque al fondo de canela. Un plato muy bueno que a pesar de su apariencia pesada no molesta nada al estómago, un plato que considero necesario probar si se visita el restaurante casa Pelentos. Recomendable.

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Migas como ayer y hoy: migas con huevo frito, tomate natural, uva y abundante ajo. Un plato bien elaborado pero que se presento a temperatura por debajo de la necesaria de servicio de este plato, un poco más caliente mejor. En cuanto a la cantidad, siendo el producto base, el pan, económico, se hubiera agradecido un poco más de cantidad para que los amantes de este típico plato pirenáico se quedasen a gusto.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

Costillitas de cordero a la brasa: costillas de lechal, al punto del comensal, a la brasa, con su guarnición. Un buen plato tanto en calidad como en cantidad. Tener en cuenta que es cordero lechal y su sabor es mucho más suave que el ternasco típico.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

Ajoarriero de bacalao y patata: también un plato típico, servido con un tomate frito de buena calidad e intenso sabor que por su gran cantidad predominaba en exceso sobre el bacalao que quedaba relegado a un segundo plano.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

Revuelto de cóctel de setas: asimismo un plato típico de la zona, acertado y apetitoso, de cantidad suficiente, recomendable.

Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

Natillas caseras con galleta maría y canela: un postre clásico y abundante, acertado.

Yogurt de fresa con ron: este es un postre distinto, para los que les gusta probar cosas diferentes, acertado, ligeramente ácido y con abundante ron, interesante.

 Restaurante Casa Pelentos, Sandiniés, (Comer en Formigal)

Resumen y opinión del restaurante casa pelentos.

Ubicado en el valle de tena, en sandiniés, a doce kilómetros de la estación de esquí de Formigal, donde estábamos alojados pasando unos días con el Club de Esquí Zaragoza. Es un restaurante familiar de cocina típica del pirineo Aragonés. Es necesario tener en cuenta los acceso, hay que subir escaleras. El día de nuestra visita a pesar de que había mesas libres, en un salón pequeñito y bien decorado, nosotros estuvimos prietos, hubiéramos necesitado más espacio, no me pareció adecuado el poco espacio que nos reservaron (reserva realizada varios días antes), para un grupo de 9 personas y dos carros de niño. En cuanto la cocina es acertada, de buen producto y toque de fogón, con platos típicos del pirineo, que suele ser lo que buscamos cuando estamos disfrutando de este sensacional entorno natural. El restaurante casa pelentos es recomendable por su cocina, sin embargo teniendo en cuenta el conjunto general de nuestra experiencia en la visita considero que, globalmente, nos presentó deficiencias importantes para que nuestra visita hubiera sido totalmente placentera.