He estado comiendo en el restaurante atípico, Zaragoza, un sábado, un grupo de 7 personas. Nos atendieron la reserva bien, el lugar cómodo y adecuado, muy amable la señorita Andrea en su atención en la sala, igualmente su compañero de fatigas.

Nos gustó la comida en calidad y variedad, los vinos y el precio acorde a lo que esperábamos, salimos por unos 36 euros por persona, por cierto el chuletón y el plato de corte argentino muy recomendable, lo mismo del bonito encebollado.

El pero: teníamos la reserva a las 15:00, llegamos puntuales, nos sentamos, pedimos entrantes, luego segundos, un chuletón y un plato de corte Argentino que nos gustó mucho y pedimos repetir, osea pedimos otro plato, eran las 16:30, y nos dijo la chica que en cocina le habían dicho que no, que estaba la cocina cerrada, y que ya le habían echado bronca del anterior plato.

A nuestro entender con reserva a las 15:00 pedir un último plato  las 16:30 no nos parecía algo tan extraño, pero sin enfadarnos ni darle mayor importancia le dijimos a la camarera que si podía traernos un plato de jamón y queso… pensadando en que nos dirían un “sin problemas“,…. mal pensado, nos dijeron que tampoco. ¿por qué?

Pues ahora sí me mojo: podría entender, muy costosamente, que no nos hagan el plato a las 16:30, pero….¿y porqué no un plato de jamón y queso?, esto último denota una clara falta de profesionalidad, no cuesta nada prepararlo y nos hubieramos quedado tan contentos.

Eso sí, no lograron desanimarnos, tomamos postre y una botella de moscatel de Ainzón de sobremesa. Es importante indicar que había más clientes de sobremesa, osea que no es que fuéramos los últimos de Filipinas y se fueran a ir.

Y ahora la guinda: cuando salimos de la sala estaban todos los mienbros de la cocina comiendo plácidamente al lado de la barra…¿tenían hambre y por eso no nos terminaron de dar de comer?.

Esto son hechos, cada cual que opine.

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