Febrero 9th, 2008Restaurante La Forja, Zaragoza
Nuestra valoración: ![]()
- Dirección restaurante la Forja: Calle Mayor, 43, Zaragoza
- Teléfono reservas restaurante la Forja: 976 29 12 84
- Tipo de Cocina: Mercado, especialidad en carnes a la brasa.
- Precio medio carta: 25-30 euros.
Para comer una buena carne a la brasa no es necesario, ni conveniente, e incluso quizás ni posible, ir a un restaurante “pitiminí“. Lo primero porque quizás no tengan brasa, lo segundo porque hacer carne a la brasa no requiere de un maestro cocinero de un gran restaurante, sino alguien que lo esté haciendo todos los días para conocer a la perfección el punto según nuestras demandas, y lo tercero porque llegado el momento de roer las costillas del elemento no encontraremos un placer mayor que hacerlo con las manos, sí, con las manos, bien lavaditas antes claro está, y no me imagino comiendo las costillas con la mano en según que restaurantes, evidentemente el restaurante en sí no tiene ojos pero sí los moradores circunstanciales, que ya de por sí, algunos, se dedican a estudiar al resto de clientes comparándose con ellos, para en su gran satisfacción ver que ellos son mejores, más ricos, con mejores ropas, tienen un coche mejor, han pedido un vino más caro y el mâitre les hace más la pelota, o al menos eso creen ellos, ¿se imaginan ustedes con una costilla en la mano en la mesa de al lado?.
Recordemos que la mejor manera de apreciar 100% las cualidades organolépticas de cualquier alimento es llevándolo a la boca con las manos, no es de recibo, cierto es, pero en algunos grandes restaurantes de cocina vanguardista, como el Bulli, el 70% de los platos (miniplatos, osea tapas, que tiene truco), se llevan a la boca con los dedos, evitando así interferencias ajenas procedentes de la herramienta, tenedor o similar.
Así pues encontramos en el restaurante la Forja un lugar ideal para comer a la brasa, porque cumple varios requisitos que yo valoro para estas ocasiones: tienen brasa real de leña, tienen buena carne, tienen buenos precios y es un lugar sencillo para ir “de normal“, no es un lugar lujoso, pomposo, elegante y distinguido, que estaría muy bien pero para otra cosa. De forma que, al menos en mi caso, no tuve reparo en “enganchar” sin piedad las costillas y hacer el remate final entre mis manos. ¡Ay que ricas!. Lee el resto de esta entrada »
















