Fecha de la visita: 13 de julio de 2011

Volvíamos a Zaragoza de pasar una semana en el Hotel Olimpo, en Isla (Cantabria), eran ya rozando las 13:00 horas y los niños (mellizos de 18 meses) empezaban a barruntar la hora de la comida, ya sabemos como son los niños, y había que parar a comer. No nos pilló de sorpresa, lo teníamos previsto, no concretamente comer en Haro pero sí por la zona, la Rioja en cualquier caso y antes de llegar a Logroño.

Comer en Haro, Restaurante Las Duelas

Lógica elección puesto que comer en La Rioja es casi un éxito asegurado, se come muy bien, en relación calidad precio claro está, no queramos “duros a cuatro pesetas“. Estaba lloviendo y no habíamos reservado restaurante sino que íbamos un poco a la aventura, decidimos salir de la autopista en Haro para comer allí.

Haro es un lugar vitivinícola por excelencia,  la entrada está flanqueada por bodegas de gran renombre, de diseños vanguardistas en algunos casos, clásicos “monumentos del vino” en otros, carteles de “visitas guiadas” por doquier y los primeros carteles de restaurantes, decidimos ir al centro… mala suerte, la plaza principal totalmente en obras, cortada, empezamos a dar vueltas, lloviendo voy dejando el coche en doble fila para entrar a los restaurantes a preguntar ¿tienen tronas?, “no tenemos” o “tenemos sólo una”, … agua, las horas crecen y los niños se impacientan, hasta que por fin entro al Restaurante Las Duelas, tiene muy buena “pinta”, es también Hospedería, en recepción continúo con mi monserga: “sí por supuesto que tenemos tronas señor”, ¡bien!, pienso, por fin, aparcamos justo en la puerta e intentando que los niños no se mojen entramos como podemos. Lee el resto de esta entrada »